Las digresiones, indiscutiblemente, son el rayo de sol, la vida, el alma de la lectura.  Si las quitan de mi libro, por ejemplo, bien podrían llevarse también el libro con ellas—reinaría un frío invierno en cada página – […] incorporan la variedad, e impiden que el  apetito decaiga." Lawrence Sterne, (en su obra cumbre, plena de humorísticas digresiones)


 

 

¿De dónde venimos? ¿Quién somos? ¿Adónde vamos?

Hay otras preguntas más o menos significativas (¿Cuántos somos? ¿Cuánto ganamos? ¿Somos odontólogos o dentistas?), pero sí muy distantes de lo que realmente importa: el sentido de esta existencia

El sentido de la existencia en esta pintura --  que Paul Gauguin creó en su madurez como pintor -- es una fuerte desenlace de sus meditaciones sobre el tema más trascendente. Pintura llena de símbolos, ideas, sensaciones, que apuntan a  la esencia del ser humano, en la búsqueda del sentido de la existencia.

Para que no quedaran dudas, en el extremo superior izquierdo Paul Gauguin incluyó el tema del cuadro como título: D´ou venons nous? Que sommes nous? Oú allons nous?

Se trata de un enorme friso llamativamente horizontal (1m39 x 3m75 cm), cuyo proceso Gauguin cuenta en una carta,: " He de confesarte que mi decisión estaba ya tomada para el mes de diciembre. Pero entonces quería, antes de morir, pintar un gran cuadro que llevaba en la mente y, durante todo el mes, he trabajado día y noche con un ardor inaudito (...),”  y la descripción que hace del lienzo ya la vimos.

 

¿De dónde venimos? ¿Quién somos? ¿Adonde vamos?

 

En diciembre de 1897, durante su segunda estancia en Tahití, Gauguin, abrumado por problemas financieros, de salud y alcoholismo, y sabedor de la muerte de su hija Alines, intentó suicidarse. La muerte de la hija, sobre todo, supuso la ruptura del artista con su esposa y con la fe religiosa que aún pudiera conservar. Pero antes había pintado este célebre cuadro, especie de testamento pictórico.

Gauguin considera que cuando un crítico no encuentra referentes históricos o pictóricos es que no entiende nada. Pero en diferentes cartas da algunas interpretaciones, y así escribe: “He hecho una obra filosófica temáticamente similar al evangelio.” Curiosamente el cuadro representa a doce figuras humanas más un ídolo. El cuadro es un escenario de la vida y la actividad humana, desde el nacimiento hasta la muerte, leído de derecha a izquierda.

En una carta enviada en 1901 a su amigo Charles Morice escribió: "Las dos esquinas superiores son de un amarillo metálico con la inscripción a la izquierda (17) y mi firma a la derecha, (18) como un fresco con los bordes estropeados puesto sobre una pared.” "Sobre una tela de saco llena de nudos y rugosidades; de ahí que su aspecto se vea muy tosco (...).”

En la parte inferior derecha, un bebé dormido  (15)y tres mujeres en cuclillas (14). Dos figuras vestidas se comunican sus pensamientos (13); una figura enorme intencionadamente y a pesar de la perspectiva, también en cuclillas, (12) levanta el brazo y mira extrañada, a los dos personajes que osan pensar en su destino.

Una figura central coge una fruta. (11) Un par de gatos (9) junto a un niño. (8) Una cabra blanca. (7) El ídolo, (4) con ambos brazos alzados misteriosa y rítmicamente parece indicar el más allá.

Otra figura reclinada parece escuchar al ídolo (2); finalmente una vieja, (1) próxima a la muerte, parece aceptar y resignarse a lo que piensa; a sus pies, un extraño pájaro blanco, (3) sujetando con su pata a un lagarto, representa la inutilidad de las palabras vanas.

Todo transcurre junto a un riachuelo, a la sombra de los árboles. A pesar de los cambios de tonalidad, el paisaje es constantemente azul y verde Veronés. Todas las figuras desnudas se destacan por su fuerte color naranja.

Los números que faltan son: un perro (16), un pájaro exótico (10), una mujer, como figura misteriosa ajena a lo que ocurre (6).

“Tras un árbol dos siniestras figuras, envueltas en ropas de color triste, ponen detrás del árbol de la ciencia su nota de dolor causada por esta misma ciencia, incluso en comparación con unos seres simples en la naturaleza virgen que podría ser un paraíso de concepción humana dejándose llevar por la alegría de vivir.” (Gauguin)

Análisis del cuadro

GAUGUIN - Where do we come from? What are we? Where are we going?En el centro, sobresale una figura vertical cogiendo un fruto, fruto prohibido del árbol de la sabiduría (que se extiende de lado a lado), paso entre hijos ingenuos de la naturaleza y tomar conciencia y ciencia, empezar la vida más allá de ella. Abajo a la izquierda, una criatura come un fruto, como el de la figura central., se inicia en el conocimiento y se educa y civiliza.

La figura de abajo, a la derecha, de rostro oscuro, se oculta, y simbolizaría la , la pérdida de la inocencia, la verguenza de  Adán y Eva al verse desnudos tras comer el fruto del saber.

 

Gauguin. Adonde vamos

El ídolo

De las dos estructuras triangulares pensables, la de la izquierda está presidida por un ídolo, símbolo de religión, superstición, creencias primitivas, ideologías y conformaciones espirituales donde  históricamente se ha buscado la respuesta a la pregunta en cuestión. Una mujer, detrás del ídolo, medita las respuestas de un “dios ” a sus dudas existenciales.

La ciencia

En el triángulo de la derecha, están dos figuras que simbolizan el esfuerzo humano de comprender por medio de la razón y la ciencia. provenientes del árbol de la ciencia (según la carta de Gauguin). Razonan, meditan y conocen.


 

La vida

En la base del triángulo derecho, en primer plano, dos misteriosas y seductoras figuras nos miran, nos llaman a la vida, al placer, a la alegria. Expresan el carpe diem (“aprovecha el día.” Podrían ser el mensaje final del cuadro.

A sus pies, a la derecha hay un bebéGAUGUIN - Where do we come from? What are we? Where are we going?, tumbado sobre una roca y con el rostro oscurecido, como enfermo. Detrás, una mujer le da la espalda.
Gauguin había perdido hacía poco a una hija pequeña. Este tráuma parece que queda reflejado como un aditivo a la gran pregunta sobre la vida que formula el cuadro. Cómo entender la pérdida de un hijo. Imposible resolución
.

Gauguin, que se pregunta por el sentido de la existencia, junta dos extremos de la vida: las mujeres por el placer, la felicidad, la alegria de vivir, y el niño por los dolores, las penas y sufrimientos de la vida. Del otro lado, a la izquierda, otros dos contrarios: vejez y juventud, de donde venimos y a donde vamos.

Gauguin- Vejez y juventud

 A Gauguin, el retorno a la naturaleza le supuso experimentar en carne propia los extremos: la ruina económica, los sufrimientos físicos y enfermedades, la soledad y la depresión. Por el otro lado, la belleza de vivir en todo su esplendor, en un pequeño paraíso natural.

La belleza de la vida y el sufrimiento juntos nos hacen tambalear y la duda sobre el sentido de las cosas y de la existencia eclosiona en una obra pictórica maestra. Una imagen que habla sobre la vida en si misma, buscando su sentido, haciéndonos pensar sobre ella.

 

GAUGUIN - Where do we come from? What are we? Where are we going?

Paul Gauguin (1897), Museo de Boston, 1m39 x 3m75 cm.

 

 Gauguin afirmó que tras pintar el “¿De donde venimos? ¿Quienes somos? ¿A dónde vamos?” había intentado suicidarse, en diciembre de 1897, no sin antes realizar su testamento pictórico. Sea esto cierto o no, lo cierto es que meses antes de pintar su obra maestra, las cosas se torcieron de tal manera que todo hacía presagiar un trágico final que sin embargo tardaría un lustro en llegar.

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