Las digresiones, indiscutiblemente, son el rayo de sol, la vida, el alma de la lectura.  Si las quitan de mi libro, por ejemplo, bien podrían llevarse también el libro con ellas—reinaría un frío invierno en cada página – […] incorporan la variedad, e impiden que el  apetito decaiga." Lawrence Sterne, (en su obra cumbre, plena de humorísticas digresiones)


 

Digresiones sobre ricos y pobres

 

 

Dentistas ricos, dentistas pobres, o lo que sean,  al final de la jornada, se entregan al último sueño. Llevan para el viaje definitivo, todos, exactamente lo mismo… nada. En cuanto al sueño cotidiano, ¿tendrá razón Shakespeare sobre quienes duermen y quienes no?*

Hay quienes buscan riquezas más allá de sus más locas fantasías y persiguen poder sobre los demás. Hay quienes se contentan con un modesto techo sobre sus cabezas, comida en la mesa, un consultorio simple y una familia para compartirla.

Lo que me pregunto es si realmente los que más acumulan, dominan, presiden instituciones y abusan son los que peor duermen, o si la verdad es que carecen de todo atisbo de conciencia y duermen tranquilos. Mientras, contra lo que supone WS, aquellos a quienes se prometió el Reino de los Cielos ven turbado su sueño por el hambre o por el llanto de sus hijos desnutridos, en vez de dormir como unos angelitos libres de cuitas. (Ya sé que suena melodramático esto, pero así es la realidad en casi todo el mundo… ricos y pobres, reposo diario o no.)

No conozco la respuesta a mi pregunta. ¿Y usted? ¿Cómo duerme usted? ¿Cómo duermen los suyos? ¿Bien en medio de la escasez? ¿Mal en medio de la abundancia? ¿El justo medio?

Cuando el rico roba al pobre, se lo llama Negocios

Cuando el pobre se defiende, se lo llama Inseguridad

Acepto, a lo Epicteto [ver aquí Enquiridión], lo que me tocó en suerte y no ansío lo que no depende de mí, ni huyo de lo que viene de afuera y no puedo evitar. Sólo procuro hacer un poco de bulla para que no se duerman las conciencias dirigenciales sucias, ni vivan en vigilia infructuosa los que debieran dar pelea, sobre todo los jóvenes recién graduados. Me basta con disfrutar cierta independencia y soñar con una descansada vida.

Hago mías las palabras de un bloguero, porque me suenan como si las hubiera parido:

Quizá yo no haya llegado a este mundo para cambiarlo. Quizá deba limitarme a pasar por él, ser sólo un pasajero. Sin embargo, es divertido reírse de los idiotas cuyo barco se estrelló contra un enorme témpano y tratan de sacarlo a flote vaciando el agua con un balde. Reírse de este agitarse un tiempo en el escenario, lanzando palabras absurdas llenas de sonido y de furia, es por lo menos parte de la diversión de ser un pasajero en la Tierra.

H. M. 

*¡Cuántos miles de mis más pobres súbditos / duermen a esta hora! ¡Oh, Sueño! ?Oh, dulce Sueño! / suave nodriza de la Naturaleza, ¿tanto te espanté / que ya no acudes a cerrar mis párpados / y a sumergir mis sentidos en el olvido?/ ¿Por qué reposas entre paredes ahumadas, / te estiras en incómodos catres, / y te adormilan zumbantes insectos nocturnos / en vez de las perfumadas cámaras de los grandes, / bajo doseles de pomposa calidad, / arrullado por la más dulce de las melodías? / ¡Oh, torpe dios! ¿Por qué descansas con los míseros / sobre camastros despreciables, y dejas el lecho real / convirtiéndolo en garita de guardia o en campana de alarma?/ ………………………………………………………

 ¿Puedes, oh, parcial sueño, brindar reposo / al grumete aterido en la hora más dura,  mientras que en la noche más calma y tranquila, / entre las comodidades y recursos del lujo, / se lo niegas a un rey? ¡Yazga feliz el humilde! ¡ / La inquieta es la cabeza del que porta corona!  Enrique IV, Parte 2, Acto 3, escena 1, l26–31

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Comiendo pasto (o vidrio)

La  democracia cesará de existir cuando se le quite a quienes están dispuestos a trabajar para darles a los que no lo están.

Thomas Jefferson

 

Clase media empobrecida: pasto de leones

 

Una tarde, un rico en su limosina vio al pasar a un dentista que comía pasto a un lado del camino. Detuvo al chofer y se bajó a investigar.

- ¿Por qué está comiendo pasto?

- La clínica no me paga bastante para comprar comida

- Caramba, venga conmigo,

- Pero, señor, tengo esposa y dos hijos

- Tráigalos también

Subió el pobre al cochazo y expresó al rico su  gratitud:

- Señor, es muy generoso al llevarnos con usted.

El rico contestó:

- Ningún problema, amigo. El pasto en mi mansión está muy alto y ¡ustedes le vendrán bien!

 

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Enquiridión (Pequeño Manual)

 

Hubo un tiempo en el que la filosofía no era una profesión, ni una actividad literaria, ni siquiera un corpus de conocimientos vinculado a unos temas considerados filosóficos. Era simplemente un arte de vivir. El objetivo al practicarla no era obtener un grado académico o unos ingresos por enseñarla, era una forma de llegar a ser más justo, más sensato, más razonable, más sereno, más sincero, más respetuoso, más magnánimo, más libre.

El contenido es válido para dentistas y otras  hierbas.

 

El Enquiridión o Manual de Epicteto (Encheiridion) es una pequeña recopilación hecha por Arriano de Nicomedia de las enseñanzas de Epicteto. Éste, que era rengo por accidente o abuso, condensó en el manual su visión ética de la filosofía.

Su autor nació en Hierápolis, Frigia (Turquía), hacia el  año 55 DC. Falleció en Nicópolis, Grecia (ca. 135 DC), cuando tenía ya cerca de 80 años. Esclavo liberto en Roma, se desconoce su verdadero nombre, pues la palabra epiktetos en griego significa “adquirido” o “comprado”. Cuando era esclavo de un personaje muy rico cercano a Nerón, fue  discípulo del filósofo romano Musonio Rufo. Su maestro procuró inculcarle que "la filosofía consiste en ocuparse de la perfecta honestidad y nada más".

Él, Séneca y Marco Aurelio integran el llamado Estoicismo Nuevo o Estoicismo Romano. Para Epicteto en cada uno de nosotros está la simiente de la virtud, la que sólo alcanzaremos viviendo conforme a la razón. Dominar las pasiones para conseguir la imperturbabilidad (apatía) y llegar a ser señor de uno mismo (autarquía) es la meta del sabio estoico. El sabio estoico no pide que suceda lo que desea; se acomoda a los acontecimientos y quiere lo que sucede.

Algunas ideas fundamentales de Epicteto:

 

- Los hombres se ven perturbados no por las cosas sino por las opiniones sobre las cosas.

- El que pretenda ser libre que ni quiera ni rehúya nada de lo que depende de otros, si no por fuerza será esclavo.

- Desear algo que no depende de nosotros lleva necesariamente al infortunio.

- El sabio todo beneficio o daño lo espera de sí mismo.

 

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