Las digresiones, indiscutiblemente, son el rayo de sol, la vida, el alma de la lectura.  Si las quitan de mi libro, por ejemplo, bien podrían llevarse también el libro con ellas—reinaría un frío invierno en cada página – […] incorporan la variedad, e impiden que el  apetito decaiga." Lawrence Sterne, (en su obra cumbre, plena de humorísticas digresiones)


 

Las personas que tiran un beso de lejos son increíblemente haraganas (Bob Hope)

 

 

 

 

 

"Cuando la edad  enfría la sangre y los placeres son cosa del pasado,  el recuerdo más querido sigue siendo el último,  y nuestra evocación más dulce, la del primer beso."Lord Byron

      

Llena de dientes esa boca golosa

Hay una palabreja en inglés, que podría equivaler a “dientoso”,que es toothsome  y quiere decir en esa lengua (a) placentero para el paladar; (b) placentero o deseable, como la fama o el poder; y (c) afín al tema de este mes, voluptuoso,  sexualmente atrayente, como una rubia toothsome, sexy.

 

Me remueve las tripas

Me remueve las tripas leer a traductores de oído, esos que no saben bien ni su propio idioma español, los que son capaces de “arrestar” las caries o de “remover” lo que no es removible. Confieso que alguna que otra vez he incurrido en ese pecado en estas páginas, por simple haraganismo y total impropiedad.

Pero a desasnar se ha dicho, Diccionario de la Real Academia en mano, a saber:

 

Remover (del lat. removēre). 1. tr. Pasar o mudar algo de un lugar a otro. U. t. c. prnl. 2. tr. Mover algo, agitándolo o dándole vueltas, generalmente para que sus distintos elementos se mezclen. 3. tr. Quitar, apartar u obviar un inconveniente. 4. tr. Conmover, alterar o revolver alguna cosa o asunto que estaba olvidado, detenido, etc. U. t. c. prnl. 5. tr. Deponer o apartar a alguien de su empleo o destino. 6. tr. Investigar un asunto para sacar a la luz cosas que estaban ocultas. [Se conjuga como “mover”]

Como usted observa, ninguna de estas acepciones oficiales de la lengua va con absoluta justeza para” remover” un diente [como hacen los anglófonos y algunos traductores], que supongo que sólo se remueven, y mucho, los enfermitos de periodontitis crónica avanzada,

 

Yapa, ñapa, pilón, llapa, adehala, añadidura 

El vocablo pilón, de uso mexicano tiene que ver con una costumbre hoy ya casi desaparecida: es lo que el comerciante obsequiaba al cliente, por haber preferido hacerle a él su compra. Procede pilón, con este sentido, del hecho de que antiguamente ese obsequio solía consistir en un trozo de azúcar hecho en pilón y era frecuente que se diera sobre todo a los niños.

        La palabra hoy, aún existe con el significado de 'lo que se añade a algo', o, más específico, el de 'añadidura. Quizá la voz que más se asemeja al pilón mexicano, entre las que consigna el DRAE, sea adehala (de origen árabe): 'lo que se da de gracia o se fija como obligatorio sobre el precio de aquello que se compra o toma en arrendamiento'. En América, tal vez con más frecuencia que pilón, se empleaba la voz llapa (o yapa o ñapa). El lexicón de la Academia da cuenta de llapa, que hace proceder del quechua y que define como 'añadidura, añadido'. Llapa, con el sentido de 'pilón' o 'adehala', parece provenir del lenguaje minero. En la segunda acepción de la entrada yapa se puede leer: 'azogue que en las minas argentíferas de América se añade al mineral para facilitar el término de su trabajo en el buitrón (horno)'.

        Que la palabra llapa (yapa o ñapa) tuvo más éxito que el mexicanismo pilón puede verse en el hecho de que tal vocablo pasó no sólo a muchos dialectos del español americano (algunas hablas mexicanas incluidas) sino también al inglés de los Estados Unidos, con modificaciones Fue voz usada y estimada por importantes escritores estadunidenses. Mark Twain califica al vocablo como "a nice, tender, expressive, handyword", y lo juzga equivalente a la expresión inglesa "décimo tercer panecillo en la docena del panadero".

 

Extracción de la piedra de la locura

Está loco este Universo que enmarca con labios, dientes y besos un mes de frío; pero, ¿hay algo mejor para entrar en calor?

Sí, una extracción dentaria, mejor que la siguiente, por lo menos. [Detalles en AGOSTO.]

 

File:Hieronymus Bosch 053.jpg

 

Extracción de la piedra de la locura

- Hyeronimus Bosch  (El Bosco) -

Óleo sobre tabla • Gótico - 48 cm × 35 cm  -

Museo del Prado, Madrid, España

 

 

Hyeronimus Bosch “El Bosco” muestra la locura y la credulidad humanas, la necedad del hombre, intacta o redoblada a la fecha. Lo que se representa en La extracción de la piedra de la locura es un acto “quirúrgico”, que se realizaba durante la Edad Media, y que consistía en la extirpación de una piedra que causaba la necedad o locura, ésa que Erasmo celebraba irónicamente en su  Elogio de la locura.

Necedad, eterna necedad.

En la obra aparece un falso doctor que en vez de un birrete lleva un embudo en la cabeza (símbolo de la estupidez), extrae la piedra de la cabeza de un individuo mayor y grueso que mira hacia nosotros, aunque en realidad lo que está extrayendo es una flor, un tulipán. Su bolsa de dinero es atravesada por un puñal, símbolo de su estafa. Es usado como expresa crítica contra los que creen estar en posesión del saber pero que, al final, son más ignorantes que aquellos a los que pretende sanar de su «locura».

El tema del cuadro unido al formato podría remitir en cierto modo a un espejo, que parece mostrar al mundo la imagen de su propia estupidez, su necedad, su indiscutible pertenencia a La nave de los necios.

La representación del fraile como borracho y la monja como ignorante podría apuntar al anticlericalismo del Bosco.

  

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