Las digresiones, indiscutiblemente, son el rayo de sol, la vida, el alma de la lectura.  Si las quitan de mi libro, por ejemplo, bien podrían llevarse también el libro con ellas—reinaría un frío invierno en cada página – […] incorporan la variedad, e impiden que el  apetito decaiga." Lawrence Sterne, (en su obra cumbre, plena de humorísticas digresiones)


 

Nonsense (sin sentido, absurdo)

 

Aunque distantes de los empleados en la ciencia odontológica, el rigor científico y la forma aplicados a premisas básicamente irracionales lo que producen es  nonsense, palabras, frases, textos que parecen no tener sentido, que parecen absurdos, lo que llaman muy bien los anglófonos nonsense. Pero a la larga tienen  mucho más sentido que algunas peroratas seudocientíficas de  por ahí. El nonsense procede, minuciosa y deliberadamente, desde un aparente sinsentido, con aires de seriedad, hasta llegar al final a un nuevo sentido.

Son canteras del nonsense inagotables Alicia en el país de las maravillas, que es el texto más divulgado de Lewus Carroll , y  Jabberwocky (en Alicia detrás del espejo) o La caza del snark (bicho que ni siquiera existe). (Esto pese a que Carroll no inventó el nonsense.)

  

De The Hunting of the Snark:

Lo buscaron con dedales, lo buscaron con cuidado,

Lo persiguieron con tenedores y esperanza;

Amenzaron su vida con acciones del ferrocarril;

Lo sedujerom con sonrisas y jabón.

De La caza del snark

 

Esta literatura – no necesariamente en verso – contiene elementos con sentido y sin él que desafían las convenciones del lenguaje o del pensamiento lógico. Como “perseguir con tenedores y esperanza.”  Desafían, no se oponen, bien mirados.

No tienen sentido estas yuxtaposiciones, suelen poseer un humor que no provoca la carcajada, ni la sonrisa, aunque sí una sonrisa interior y un relámpago de iluminación. Me suena como el efecto de algunos koanas del budismo zen, como el muy mencionado aplauso con una sola mano. O quizá como la adivinanza que el Sombrerero Loco le planteó a Alicia: “¿En qué se parece un cuervo a un escritorio?” Alicia no supo. El Sombrero tampoco. ¿Y usted, lector? [U.O. aclara que se refiere a un escritorio portátil, con patitas y tapa, dentro del cual están los elementos para escribir, papel para notas, plumas, tinta. ¿Quedó más claro o más oscuro. El propio autor declaró que no tenía una respuesta previa, pero sugirió una a posteriori.]

El absurdo, como en Ionesco (La cantante calva), la palabra combinada, o portmanteau,* como en Joyce, el neologismo, y efectos como causas sin efectos o de otra naturaleza; y toda clase de incongruencias y arbitrariedades, hacen que uno inicialmente se desoriente y después se deje llevar por el ritmo o por la aparente locura.

La eficacia de este juego literario reside en un fenómeno de la naturaleza humana, aun en ámbitos ajenos a la ciencia, de encontrarle un sentido a todo, como querer encontrarle un sentido a la vida que, por cierto, no lo tiene, e igual con todo. Quizá en este afán nace la inquietud del investigador de la célula canina  o de la galaxia.

Cuando vean un editorial o un ensayo o un camelo científico no se confundan, no es nonsense, es puro detrito. La verdadera literatura científica, filosófica o de ficción (aun si tiene forma de nonsense, como esta digresión), tiene un significado semántico, sintáctico, fonético o contextual. Las palabras de un idiota que carecen de significado, no son nonsense sino un cuento contado por él disparatado como la vida (WS), lleno de “tonido” y de “uria”.

 

Satie en forma de pera

Un músico contemporáneo de los grandes maestros impresionistas, Erik Satie (1866-1925, Francia), escribió música con partituras y comentarios que son un inteligente y aparente sin sentido. Sólo a él se le pudo ocurrir escribir una pieza musical llamada “Tres trozos en forma de pera” (que en verdad eran siete) o las frases que siguen.

Retrato de Erik Satie, por su amante emporaria  Suzanne Valadon

Me llamo Erik Satie, como todo el mundo.

Llegué a este mundo muy joven, en una era muy vieja.

Soy, por mucho superior a usted, pero mi notoria modestia me impide decirlo.

Cuando era joven todos me decían “ya verás cuando tengas cincuenta.”Ahora tengo cincuenta y no he visto nada.

Estoy cansado de que siempre se muera con el corazón roto.

¿Por qué atacar a Dios? Puede sentirse tan miserable como nosotros.

Un hombre no tiene por qué ser un ángel para ser un santo.

Antes de componer una obra, camino alrededor de ella varias veces, acompañado por mí mismo

Quiero componer una pieza para perros y ya tengo el decorado. El telón se alza y se ve un hueso.

[Siendo muy pobre escribió:] Todo la gente se ofrece a pagar un trago; pero a nadie se le ocurre comprarte un sandwich. [Pero no siempre careció de dinero y muchas veces lo invitaban a comer en lujosos restaurantes.]

El dandy limpia su monóculo todos los días, un monóculo de plata con ahumado dorado; pero de pronto lo abruma la tristeza: ha perdido el estuche del monóculo.

[Refiriéndose a El mar de Debussy (“Del alba al mediodía en el mar:”)] Me gustó el trozo alrededor de las once menos cuarto.

El músico es quizá el más modesto de los animales, pero también el más orgulloso. Él fue el inventor del sublime arte de arruinar la poesía.

¿Qué he venido a hacer a esta Tierra, tan terrena y tan terrosa? ¿Hay deberes que debo cumplir? ¿He venido a cumplir una misión, o una comisión? He sido enviado para divertirme a disfrutar un poco…? ¿A olvidas las mioserias de ese más allá, que no recuerdo? ¿No soy bien venido? Pensando casi desde el momento de mi llegada que estaba haciendo aquí algún bien, comencé a escribir algunos aires musicales que yo mismo había inventado… Ahí nacen todos mis problemas

Las “ideas recibidas” de Erik Satie

A los dentistas, nos puede interesar saber que Erik Satie jugó con la idea de un'Petit dictionnaire d'idées reçues' (Breve diccionario de ideas preconcebidas, o prejuicios), prejuicios que atacó con fiereza e ironía el escritor Gustave Flaubert. En francés, les idées reçues significan, en un juego de palabras, los prejuicios, los preconceptos que no debieran aparecer en textos científicos.

Hay en revistas dentales autores que usan las “ideas recibidas” tomadas de artículos en otro idioma, generalmente inglés, tan claramente expuesto su origen --  por mal traducido --  que a veces ni se molestan en citar al autor en las referencias.

Tampoco lo hizo Satie, aunque es fácil reconocer en algunas de sus piezas las ideas musicales recibidas; como cuando incluyó la melodía de la Marcha Fúnebre de Chopin en una de sus obras.

En otra, se ríe de nosotros haciéndonos creer que suenan los últimos compases… dos o tres veces.

*portmanteau: palabra híbrida, palabra maleta, una palabra formada por la unión de otras dos y la combinación de sus significados; algunas adoptadas como "smog,”  mezcla de “humo” y “niebla"; “motel,” combinación de “motor” (de auto)  y “hotel"; "brunch,"que es “breakfast” (desayuno) y “lunch” (almuerzo).

Me pregunto (HM) si no se me fue la mano con esto de dejar que las digresiones anden sin rumbo fijo, como bueyes perdidos. ¿Usted qué opina?

 

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