Un italiano en París

En sintonía con el tema cerámico de las “HISTÓRICAS” de este mes, digamos que G. Fonzi, a cuya actividad volveremos en unos párrafos,  publicó un trabajo en 1809 titulado Respuesta a M. Dubois-Foucou, Cirujano Dentista, por su folleto de 1808, sobre los dientes de porcelana. Punto por punto contestó a Dubois-Foucou. Comenzó por decir que la capacidad de éste se limitaba a extraer dientes, antes que a la manufactura de prótesis apropiadas. Después criticó a Dubois-Foucou su ignorancia de la química. Por fin, Fonzi pasó a la importante necesidad de separar los dientes de la base durante la preparación. “Desafío”, escribió, “a M. Dubois-Foucou a lograr, según sus procedimientos, una dentadura que coincida con todas las irregularidades de un maxilar." Si se tratara de una superficie pareja, arguyó, sería fácil calcular la contracción total, pero el resultado en una boca sólo serviría para lucimiento, no para su uso. Con lo cual se ve que no conoció la prótesis del Arzobispo Dillon. No obsta para reconocer que eran más prácticos los dientes individuales que él creó.

Giuseppangelo Fonzi, nacido el 13 de julio de 1768, había dado un paso más adelante en el uso de la porcelana en prótesis, al crear los dientes separados de la base.  Después de ejercer variadas actividades, encontró su vocación en la odontología, fue dentista viajero, ejerciendo al aire libre, y terminó en París con el afán de perfeccionarse, en 1795.
         
 

          Giuseppangelo Fonzi a los 40

Fonzi creó dientes individuales, separados de la base, que eran reutilizables y permitían evitar la base íntegra de porcelana y las alteraciones mencionadas. Así surgieron las bases de oro y de platino. Fonzi tomaba una impresión inicial de cera y hacía un modelo de yeso. A éste lo reproducía en arcilla y sobre ésta vaciaba un modelo de bronce. A él le aplicaba una lámina de oro y la moldeaba hasta adaptarla bien al duplicado de la boca. Después montaba los dientes y los soldaba a la base de metal.

La composición de sus dientes incluyó arcilla de Limoges o caolín argiláceo, arcilla de Vanvres, sílice de Limoges, óxido  de titanio, óxido de zinc, óxido de uranio, óxido de magnesio, óxido de oro y otros. Con todo esto combinado logró hasta 26 tonos distintos y aun transparencias, por primera vez.

La técnica de Fonzi consistió en incluir un botón en cada diente, primero de oro, después de platino, cuyas propiedades fueron descubiertas en 1748, con la ventaja de tener la misma dilatación del vidrio y tornar más estable el vínculo con la base.

 

 En resumen, las ventajas del nuevo método consisten en que se puede fabricar todo el juego de dientes y usar los que convengan o todos; que tienen el color y la transparencia que no tienen los materiales usados (hueso, marfil, etc), y que se pueden acomodar en posición a las necesidades de cada caso.

La fuente principal de esta nota fue: Bernard Kurdvk,
Journal of the History of Dentistry, julio de 1999, p 79
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