Las digresiones, indiscutiblemente, son el rayo de sol, la vida, el alma de la lectura.  Si las quitan de mi libro, por ejemplo, bien podrían llevarse también el libro con ellas—reinaría un frío invierno en cada página – […] incorporan la variedad, e impiden que el  apetito decaiga." Lawrence Sterne, (en su obra cumbre, plena de humorísticas digresiones)

Humor, mucho humor (y mil chistes)

Hace algún tiempo, un lector de U. O.  escribió para quejarse de que faltaba más humor en estas páginas. Y tenía razón: hay que reírse hasta de uno mismo. Tiempo después, encontré un trabajo muy oportuno sobre humor que se denomina “The best medicine” (La mejor medicina), de Scott William Petersen (The Chicago Literary Club, marzo, 2005) y otro Stop Me if You've Heard This (Párame si ya lo escuchaste), una historia y filosofía de los chistes, por Jim Holt. Un poco de ambos va con intromisiones mías: algunos cambios, recortes, agregados  y adaptaciones a nuestra idiosincrasia. Cada tantos pasos, el lector “tropezará” con alguna forma de chiste, en bastardillas. Sonría, por favor, que lo estoy mirando.

[Digresión2: Humor proviene del latín humere, húmedo, líquido, como los cuatro humores que existirían en nuestro organismo: sangre, flema, cólera o bilis amarilla y bilis negra o melancolía. El carácter estuvo en consonancia con el predominio de alguno de los humores  (sanguíneo, flemático, colérico y melancólico), en combinación con las cuatro cualidades (frío, calido, seco y húmedo),y surgió el sentido de “humor” como situación anímica con base orgánica y tener buen humor fue estar sano y bien dispuesto.

¿Es lo humano tener humor y humildad? La aparente  etimología apunta a que sí, como que humere y humus derivarían del antiguo Indo-Europeo ghôm. No sé cómo se produjo esa separación (¿Como tantas?) Humilde es el apegado al suelo y humillado el arrojado al suelo y humano el que reconoce su origen en el polvo al que volverá. Humor y humus, igual origen, agua y tierra,  líquido y suelo, país. Hay un libro de jardinería llamado Sentido del ”humus.” Suficiente con lo exhumado.]

 Dos ratoncitos se encontraron en una calleja con un enorme gato. Maullaba amenazadoramente y se les acercaba con claras intenciones. A punto de ser devorados, uno de los ratoncitos lo encaró y ¡le ladró! El gato pegó media vuelta y huyó. El otro ratón mira al ladrador y dice: “¡Nos salvamos por un pelo!” ¿De dónde sacaste eso?” “Es solo uno de los beneficios de dominar una segunda lengua.”

          En las ciencias médicas no consta que el humor sea contagioso. Lo es. Y ese contagio es sano. Que la risa es salud. Es un aerobismo del espíritu, Y nos hace sentir bien.  La risa hasta tiene el poder de curar. Se ha probado que dispara los niveles energéticos, baja la presión sanguínea y aun estimula el sistema inmune mediante liberación de endorfinas y la reducción del estrés.  Todos nuestros sistemas orgánicos se benefician. Patch Adams aplicó en pediatría la “terapia de la risa.”

¿Adónde quiero llevarlo, amigo/a lector/a con estas digresiones? ¿Cuando está estresado, deprimido, enfermo o simplemente cansado, no prefiere una sonrisa antes que un limón? Mientras tanto, ría en las siguientes líneas sobre distintas formas de humor, quizá aprenda algo, con Bob Hope por ejemplo: He visto lo que una risa puede hacer: puede transformar lágrimas insoportables en resignación y aun esperanza.

Cuatro rasgos importantes del humor

1. El humor – catalizador de la risa – ha convivido con nosotros desde el neolítico. Me imagino la primera risa de un Neandertal cuando a otro se le cayó una piedra en el pie y se puso a saltar sobre la otra pierna.

2. Quien sonríe y nos hace reír, nos cae bien, crea un lazo inmediato, puede ser una pareja o una amistad futura.  La risa es la distancia más corta entre dos personas,

3. Como dijimos, la risa es salud, levanta las cortinas de sombra para que entre la luz que cura. Motiva a la gente. Ayuda a alcanzar el éxito. Es la mejor medicina.

4. Crece con la humanidad y con nosotros. El hombre se diferencia de las demás criaturas por su capacidad para la risa. (Joseph Addison , s XVII). No reímos de lo mismo hoy que ayer, ni igual en la cultura griega como en la nuestra. Pero esta es otra historia y es lo que se verá acá.

Los filósofos han procurado desentrañar qué desencadena la risa. Para Henri Bergson (La risa) es la súbita aparición de lo inesperado, el fantoche que salta de la caja, el remate imprevisto de un chiste. Para Sigmund Freud (El chiste y su relación con el inconsciente), los chistes satisfacen nuestros deseos inconscientes, nos liberan de inhibiciones para permitirnos explorar la sexualidad, el cinismo, los juegos y las tendencias agresivas.

Sherlock Holmes y el Dr. Watson salieron de camping y levantaron su tienda para dormir.  En medio de la noche, Holmes despierta a Watson y le dice:

- Watson, mira las estrellas y dime qué deduces.

- Holmes, veo millones  estrellas y deduzco la inmensidad del universo.

- ¿Nada más, Watson?

- Bueno, que algún día surcarán máquinas voladoras esos cielos.

- ¡No, Watson, eres un idiota!  ¡Nos robaron la tienda!

(Elegido como el más gracioso en un concurso de 10.000 chistes.)

Holmes no tenía pelos en la lengua. (No entremos en detalles.)

 En general, se estima que hay dos amplias categorías de humor:

I. El humor situacional. La situación es la causa de la risa, es el humor del chiste mudo. Como era mudo el del siguiente cuadro: paciente en el sillón frente a una ventana de par en par; está con la boca abierta, con un abrebocas, y aterrorizado ve llegar un pajarito con un gusano en el pico.    En este humor no hacen falta palabras. Tampoco las necesitaba el elocuente Buster Keaton o el incomparable Charles Chaplin. La situación puede ser descrita con palabras, aunque no sea lo mismo, como acabo de hacerlo o como en el chiste inicial de los dos ratones o como toda la Pantera Rosa. Entran acá todos los golpes, caídas, resbalones, etc.

II. El humor de las palabras. Habladas o escritas dan el chiste por antonomasia. Piensen en Seinfeld o en Pinti, Gila, Verdaguer inundándonos con un torrente incontenible de palabras mientras sonreímos o nos desternillamos de risa. Recuerden a Groucho Marx y su irrefrenable serie de chistes verbales, hablados en sus filmes o escritos en libros incomparables. Igual que Woody Allen, en sus buenos tiempos cómicos, de cine y de colecciones de cuentos. Ese humor suele estar cuidadosamente planificado para que parezca improvisado.

Como esa línea: Los vegetarianos no saben que los tres placeres de la vida son cárneos: comer carne, montar carne, meter carne en la carne. 

A veces es realmente casual, accidental, como el del jugador de un equipo grande de fútbol que anda mal y el periodista le pregunta: - ¿Qué está pasando que su equipo está casi último? - Parece que se nos está hundiendo el barco. - ¿Y hasta dónde pueden hundirse? - ¡El cielo es el límite! (Auténtica anécdota.)

Otras veces, el percance resulta de un desliz verbal. Como le ocurrió al actor que lo despidieron cuando al intentar decir    “La culpa fue del Perro Pluto” – se le cayó la L. O cuando en un almuerzo televisivo, la esposa de un golfista dijo que para desearle suerte al marido antes le besaba las bolas. Y lo agravó aclarando: “las de golf.” Lo que se dice “metidas de pata.”

Un poco demasiado vastos, estos dos grupos pueden ser divididos en 8 subgrupos:

1.    Ingenio.-  Estrictamente basado sobre las palabras, como lo de  “dominar un segundo idioma” del chiste inicial. Maestros del ingenio fueron Mark Twain, Bob Hope, Robin Williams, Steve Martin, Groucho Marx, Woody Allen, Seinfeld, Gila, Verdaguer.  En castellano es más difícil de lograr. Un retruécano típico es: ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?/ ¿Nunca se ha de decir lo que se siente? Las mismas palabras, puestas en un orden distinto, significan otra cosa. Calderón, Quevedo fueron pioneros.

2. Juegos de palabras, puns, calembours,  forma de ingenio, que algunos consideran una forma superior del ingenio (yo los amo) y otros piensan que es la más baja. Va un par odontológico; La dentista y la manicura se pelearon con dientes y uñas.Y: Cuando el dentista se cayó sobre su huesito dulce, la asistente le dijo que le causó una risa humérica. O este otro bastante afín: El grupo sanguíneo de un pesimista es siempre B negativo. O el obrero que trabajaba en una fábrica de sábanas y se plegó a un paro. O el que se retiró y le obsequiaron un reloj y dijo “ya era hora.”Una enfermedad que sobreviene en el aeropuerto es una enfermedad terminal.

Oscar Levant, levantándose de su piano, dijo: “El calembour es la forma más baja de humor… para aquel a quien no se le ocurrió.”

Ambrose Bierce: “Es una forma de ingenio, ante la cual el sabio se inclina y a la cual el tonto aspira.

Edgar Allan Poe dijo: “De los puns se ha dicho que aquel a quien más le disgustan es aquel que es el menos capaz de crearlos.

3. Sátira. Expone las debilidades, vicios o debilidades de la humanidad (o individuos específicos) y se burla de ellos con una risa. Castigat ridendo mores, decían ya los romanos y persistía en Italia como divisa que aparecía sobre los teatritos ambulantes a partir de los años 1620. Dura sátira la de Molière, como hoy suele ser la política, como la de Nik y otros dibujantes de nuestros diarios.

Lawrence Sterne fue, para mí, el maestro, autor de la magistral novela satírica llamada La vida y opiniones de Tristram Shandy. Satirizó las costumbres, manías y rarezas de sus coterráneos irlandeses, como para justificar su dicho: Por cada diez chistes, se adquieren cien enemigos. De sí mismo dijo: Quisiera que mi madre, o mi padre, o ambos, hubieran pensado lo que hacían cuando me concibieron. Igual  haría su compatriota George Bernard Shaw. ¿Recuerdan su anécdota? Cuando una hermosa mujer le escribió para proponerle matrimonio, le dijo que aspiraba a que un futuro hijo de ambos fuera inteligente como él y hermoso como ella. Shaw la rechazó con estas palabras: piense si saliera inteligente como usted y hermoso como yo.

Un botón del humor satírico de Sterne: Todas las mujeres, de las más elevadas a las más bajas, aman los chistes; la dificultad está en saber cómo les gustan, y no hay otra manera de saberlo – como con la artillería sobre el terreno  – sino probando a subir y bajar la puntería hasta sentir que dimos en el blanco.

Agréguense a la satírica lista a François Rabelais, Francisco de Quevedo o James Joyce. William Thrall, en Manual de Literatura, define la sátira como “forma literaria que fusiona una actitud crítica con humor e ingenio con el fin de mejorar  las instituciones o la humanidad. El verdadero satírico tiene  conciencia de la fragilidad humana e intenta mediante la risa no tanto destruirlas sino inspirar una remodelación.”

4.Sarcasmo – El sarcasmo (del latín sarcasmos y del griego sarkasmo, de sarkazein) significaría literalmente "cortar un pedazo de carne [de la persona elegida]") Jeffrey Toloza: "El sarcasmo no es una forma más de hablar nuestro idioma; simplemente es una obra de arte".  “Pedro llegó al trabajo y, en lugar de empezar a trabajar, se sentó a descansar. El jefe observó su comportamiento y le dijo ‘Pedro, no te mates trabajando tanto.”

Esa mujer era tan mala cocinera que si una cucaracha entraba en su cocina, no necesitaba matarla, se ahorcaba sola. Y las moscas organizaron una colecta para reparar el tejido del mosquitero.

Yo hago de cuenta que trabajo; ellos hacen de cuenta que me pagan.

La Biblia fue escrita por los mismos que dijeron que la tierra es plana.

Una erección no es una superación personal.

No, señor, no soy su tipo… No soy inflable.

5. Ironía.- La ironía es la figura del discurso mediante la cual se da a entender lo contrario de lo que se dice. Cuando la ironía tiene una intención muy agresiva, se denomina sarcasmo. Ejemplos. 1 ¡Vaya angelito! 2.: Yo divido a los críticos en dos clases: los malos y los que me elogian. 3. ¿Por qué nunca se ve un titular “Adivino gana la lotería”4. ¿Por qué no hacen los aviones del mismo material indestructible de las cajas negras?

La ironía puede parecer un cumplido o ser una simple frase con un puñal escondido. Marco Antonio en su discurso en Julio César, de Shakespeare, repite irónicamente que Bruto y los demás conspiradores son «hombres honorables».

¿Y no es una ironía que uno crea que la trampa para ratones no sirve, cuando en verdad no quedan más ratones?

6. Farsa, humor físico y payasadas, con o sin tramoyas. Incluye clásicas situaciones como arrojar tortas a la cara, caerse, patinadas, empujones, golpes, caídas en una piscina y todo el repertorio de “Los Tres Chiflados.” No es mi forma favorita de humor, por cierto.

6B. Tramoyas. Magos, ventrílocuos y malabaristas, y muchos payasos, usan la maquinaria adecuada del teatro para inspirar risas y asombro.

Como acá en el éter no caben las tramoyas, va una muestra de humor negro, con Don Ramón de Campoamor:

Sentía envidia y pesar / una niña que veía / que la abuela se ponía / en la garganta un collar. // - ¡Necia! – la abuela exclamó - ¿Por qué me envidias así? / Este collar irá a ti / después que me muera yo.- // Mas la niña, que aún no vela / con la ficción la codicia / le pregunta sin malicia: ¿Y morirás pronto, abuela?

7. Parodia y burlesque.-  La parodia consiste en modificar las palabras de una canción o texto, o del comportamiento de una persona, para generar un efecto cómico. Sobran ejemplos. Yo recuerdo el del Don Juan, aquello de No es verdad, ángel de amor, que en esta apartada orilla, si se nos rompe la silla, nos vamos al suelo los dos.

Los norteamericanos llaman burlesque a una forma artística muy difundida en su país desde 1840 hasta 1960 con Jerry Lewis y Dean Martin o Abbot y Costelo como prototipos. O el filme de Alex de la Iglesia, Muertos de risa, donde el que recibe las bofetadas un día no las quiere recibir más. Con el tiempo se fue transformando más en una cuestión de chicas bonitas que de chicos ingeniosos.

8. Imitación. Es una forma de sátira por imitar los rasgos de otras personas que, al ser destacados del contexto real, causan gracia y, más aún, si son repetidos. Como ocurre con quienes encuentran humor en la chabacanería de Gran Cuñado.

Al que no ríe con los demás, no falta quien susurre en el oído de un vecino: “¿Qué le pasa a ése?” Piénselo, no se trata de falta de sentido del humor, sino que no todos tenemos el mismo y portamos diferencias de gustos. En fin, es verdad que todos conocemos a alguien que “no”! tiene sentido del humor, otros tienen “buen” sentido del humor y otros más lo tienen “deformado.” Por ejemplo, me encanta el humor negro y una de mis ex esposas se enfermaba cuando me oía contar un chiste de ese tipo.  Al caso: Un marido contra su esposa. “Esta mujer no tiene ningún sentido del humor.”  Ella: “¿Ah, no? ¿Acaso no me case con vos?”

Es recomendable una Antología del humor negro, de André Breton, de la cual tomo un aforismo: He estudiado la hipocondría, ¡y me ha complacido muchísimo! Mi hipocondría, a decir verdad, es un talento especial que consiste en esto: saber extraer de cada incidente de la vida, sea cual sea el nombre que lleve, la mayor cantidad de veneno para mi propio uso.

¿De dónde surge el humor?

¿Quién sabe? Quizá del cavernícola mencionado. El chiste, que es una forma del humor, no es una constante cultural, va y viene con el ascenso y la caída de las civilizaciones. A diferencia del cuento humorístico, depende del cierre, y de la extensión. Debe ser breve y terminar con una explosión… de risa. Yo era tan feo cuando nací, que el obstetra a mi madre le dio una cachetada. Los humoristas, a veces, como Landriscina, los alargan y adornan, pero sólo él, con su gran sentido del humor, puede no cansar con la prolongación. Hay chistes marcados, con una fórmula clásica,  como los de las islas desiertas, que justifican este otro, que es un meta-chiste (que las “científicas” pueden meta-analizar):

Un cura, un rabino y un pastor entran en un bar. El barman les dice: “¿Qué es esto, un chiste?”

El Antiguo Testamento.-  Hay un chiste de dimensiones épicas en el Libro del Génesis.  Cuando Dios le dijo a Abraham que su esposa Sara de 90 años le iba a dar un hijo, ocurrió esto: Genesis 17:17:  "Abraham cayó al suelo de bruces y se rió. Pronto  Sarah se le unió en la risa al enterarse de  sus perspectivas de embarazo. Dios le ordenó a Abraham que llamara a su hijo Isaac, quizá porque en hebreo significa “la risa de Dios.”  La “risa” y sus derivados aparecen 43 veces en la versión revisada y 6 en el Nuevo Testamento. También en el Corán, referida en particular a los fieles que se ríen de los que no creen en el Islam. Y aparece en los hindúes Vedas, los budistas tiene un “Buda riente” desde la dinastía china Liang (c. 1000 dC). Y hablando de dioses, no olvidemos las risas homéricas que bajaban desde el Olimpo. Como cuando Hefaistos sorprendió a Afrodita y Ares mientras ponían cuernos en su noble testa (ironía).

Los griegos. Los griegos hicieron de la comedia un arte de vida. Tuvieron un club de comediantes llamado “el Grupo de los Sesenta,” que se reunían en el templo de Heracles, bebían vino e intercambiaban chistes. Se dice que Filipo de Macedonia les pagó muy bien para que pusieran esos chistes en un libro; pero no se ha conservado, si es que se hizo.

La comedia mereció un serio estudio de Aristóteles (Ética a Nicómaco), donde analizó los chistes y la risa y concluyó que los chistes de buen gusto eran buenos para la gente. En cambio, su antecesor Platón había prohibido la risa en su Academia. Esto pese a que su maestro Sócrates aconsejó la risa de este modo: La risa debe ser usada como la sal… con discreción.

Juego de palabras: Caminaba Cratilo por Atenas con un enorme cucharón. “¿Adónde vas con tal cucharón?” “A comer con Platón.”

El primer libro de chistes que aún perdura se llama el Philogelos (amante de la risa), una colección de 264 chistes (algunos repetidos).  Fue recopilado en el s. IV o V. Ha sido atribuido, sin pruebas, a Hierocles y Philagrius. Aparecen ya los personajes que aún siguen poblando los chistes: borrachos, avaros, ninfómanas, cornudos y gente de mal aliento. No podía faltar el sabio distraído:

Navegaba un sabio distraído por el mar cuando estalló una feroz tormenta y los esclavos lloraron y gritaron de temor. Él los consoló: “No lloren, les he concedido la libertad en mi testamento.”

El N° 263: “Me acosté con tu esposa sin pagar nada,” le dijo alguien a un gracioso. Éste respondió: “Prueba de que eres un tonto. Yo soy el esposo y no me queda más remedio que acostarme con esa horrible perra. Tú no tenías la obligación.”

Hay chistes que hoy no se entienden y otros que son bastante buenos. Por ejemplo:

Un ingenioso estudiante, y calavera, al quedarse sin dinero vendió sus libros. Escribió al padre para decirle: “Felicítame, padre, ya estoy ganando dinero de mis estudios.”

Y un clásico (realmente): El peluquero le pregunta al cliente, “¿Cómo quiere que le corte el pelo?”. Respuesta: “En silencio.”

El N°187: Un astrólogo de mal carácter le hizo el horóscopo a un niño enfermo y le prometió que viviría largo tiempo. Y reclamó su paga. “Se la daré mañana,” fue la respuesta.” Y él le planteó: “Ah, sí! ¿Y qué pasa con mi paga si el niño muere esta noche?”

N°. 201: Estando de viaje, un mercader le pregunta a un profeta charlatán cómo estará su familia. “Están todos bien, especialmente su padre.” “Pero mi padre murió hace diez años.” “Ah, evidentemente usted no conoció a su verdadero padre..."

Crates, contemporáneo de Sócrates (470 aC) habría fundado la comedia griega, que quedó incluida entre las artes. Trazó bien sus personajes y tramas y fue el primero en poner un borracho en escena. El gran autor de comedias, varias de las cuales se conservan, fue Aristófanes, feroz satírico que vivió en el s. V a.C. En Los caballeros satirizó a un político y líder militar ateniense. En Lisistrata (411 a.C.), satirizó la estupidez de las guerras; las mujeres hacen huelga de sexo caído para forzar a los hombres a hacer la paz con Esparta.  En Las avispas (422 B.C.), Aristófanes satirizó las cortes de  justicia y el  deterioro social de Atenas. 

Los romanos.- Plauto menciona un “libro de chistes” en sus  comedias; pero no se han conservado. El historiador Suetonio informó que Melissus, en tiempos de Augusto recopiló más de 150 libros de chistes en uno solo, que tampoco ha quedado.  

Cicerón (106-43 B.C) recomendaba los chistes hoy “políticamente incorrectos” sobre las deformidades como  fuente inagotable de material cómico. 

Edad Media. El humor y muchas otras actividades culturales, quedaron en las sombras por nueve centurias. Sobrevivió el humor en los pueblos árabes, que con la conquista llegó a España e Italia en sus formas satíricas y eróticas (no olvidemos el erotismo de Las Mil y una Noches).

La música, la literatura y demás artes despertaron hacia el  1200.  Esto coincidió con las Cruzadas, cuando los nobles contrataron “profesionales” para que los hicieran reír  En el s. XIII surgió la figura del “bufón del rey.” (Me cuentan que perduran unos cuantos.) Los reyes querían reír.

  Los bufones no eran genios del ingenio, por lo general; más bien eran por lo menos tontos, o con deficiencias mentales o físicas, que eran el objeto de la diversión. El “tonto del rey,” con el tiempo fue cambiando y pasó a tener agudeza mental y la destreza física de un verdadero juglar. Usaban casi siempre ropas extravagantes y coloridas y su humor era predominantemente físico. No como los bufones de Shakespeare. Sus gesticulaciones, danzas y malabarismos y golpes y caídas fueron heredados por Dick Van Dyke, Danny Kaye, Jerry Lewis o Chevy Chase, con Los Tres Chiflados como el colmo.

 http://www.deskpicture.com/DPs/Miscellaneous/ThreeStooges_1.html 

Inglaterra.- En las comedias de Shakespeare abunda el humor grueso y el erótico, como en Aristófanes. Sus tontos no son tales. Ya los libros de chistes pintaban a los bufones, no como fools, tontos, sino más bien astutos y hasta más  prudentes que sus señores. Ben Jonson y Henry Fielding vivieron  particularmente la influencia de Aristófanes,

William Caxton, el primer impresor inglés de libros, rellenó su propia traducción de Esopo, en 1484, con chistes de los coleccionados por Poggio [ver más abajo], y creó el libro de chistes en inglés. Algunos son meramente escatológicos; por ejemplo, "¿Cuál es la hoja más limpia de entre todas las hojas? [doble sentido] La del muérdago, porque nadie se limpiaría el trasero con ella [es pinchuda y sacra].

Renacimiento.- Gran resurgimiento del humor en toda  Europa Occidental, gracias a la imprenta y su veloz difusión..  Surgen las formas actuales del chiste, y a ello contribuyó muchísimo Poggio Bracciolini (1380-1459).

 Fue uno de los humanistas italianos más versátiles: secretario de 8 papas durante medio siglo, padre de 14 hijos con una amante, hasta que a los 55 se casó con una hermosa joven de 18 años y tuvieron 6 hijos. Esgrimió una de las plumas más malignas de su era, satirizó los vicios de los clérigos y castigó a sus rivales en latín macarrónico. Tal fue su vehemencia que todo el mundo le temía. Se lo recuerda por su libro de chistes, el Liber Facetiarum, o Facetiae.

En esta colección de 273 ítems — chistes, juegos de palabras, ingenio y anécdotas divertidas — incluye material que había reunido en sus viajes por Europa en busca de nuevos y viejos libros. Pero en su mayoría surgieron de una suerte de “club de chistes” que el Vaticano llamó Bugiale (fábrica de pequeñas mentiras). Los escribas papales se reunían al fin de un  tedioso día de preparar bulas, dispensas y encíclicas para dispararse historias escandalosas.

Poggio publicó sus Facetiae en 1451, a los 70 años. Pronto ese volumen lo estaba leyendo toda Europa. Pese a la abundancia de sexo y de las críticas a la moral de los religiosos, no lo condenó el Vaticano. Quizá por estar escritos en latín. En 1545, la obra pasó al Index Expurgatorius de la Iglesia católica por “delitos de obscenidad, impertinencia e insolencia.”

Los temas eran los familiares: chistes sobre gordos, borrachos, erecciones y gases. Ejemplos:

Facetia XLVII, un marido le pregunta a su esposa por qué, si mujeres y hombres obtienen igual placer del sexo, son los hombres quienes corren tras las mujeres y no al revés. "Es obvio," contesta la esposa. "Nosotras estamos siempre preparadas para el amor, los hombres no. ¿De qué serviría buscarlos cuando no están listos?"

Facetia XXVI: "El abad Septimo, extremadamente corpulento, llegando a  Florencia avanzada la tarde y con temor de que cerraran las puertas,  preguntó a un campesino, “¿Crees que lograré pasar las puertas de la ciudad?”El aldeano dijo: '¿Bueno, si un carro de heno puede pasar, usted también tendría que poder hacerlo.”

Facetia XLIV, Un fraile, que predicaba contra el  adulterio, terminó declarando: "Es un pecado tan abominable que preferiría acostarme con veinte vírgenes antes que con una mujer casada.” Poggio comenta: muchos de sus oyentes pensaban lo mismo.

          Inglaterra Isabelina.- Con Isabel I se asiste a un  refinamiento de la comedia.  Las piezas del Bardo abundan en chistes y humor, muchas veces osado. Hasta en sus sonetos Shakespeare juega, por ejemplo, con su propio sobrenombre – Will – que significaba el miembro masculino, típico doble sentido. Hay que estar muy atento para captar todas estas intenciones, muchas de ellas intraducibles. Con mi gusto por el humor negro, a mí se me grabó la escena de Hamlet donde en diálogo con los sepultureros y hablando de un banquete surge que son los gusanos quienes lo están disfrutando. O esto: Has recortado tu ingenio por ambos extremos y no quedó nada en el medio."  (King Lear, 1.4.183).

Años después, asoma Jonathan Swift (1667-1745) autor de la más notable prosa satírica inglesa. Por si alguien lo dudara, ahí están Los Viajes de Gulliver, cruel sátira del hombre de su época y de todos los tiempos, bajo la envoltura de aventuras para niños.  Aficionado a las bromas practicas, en  1708 publicó un artículo para solemnemente predecir la muerte del astrólogo John Partridge. Tuvo a todo Londres en suspenso hasta el momento anunciado. Para la fecha anunciada, escribió una nota necrológica. Partridge, claro, estaba bien vivito, y, a poco, el 1° de abril se publicó toda la historia de la broma. De ahí que, en los países de habla inglesa, el Día de los Inocentes se celebre en esa fecha (April Fool's Day)

El despertar del humor culminó en esa época con la publicación del Joe Miller’s Jests, en 1739.  Este libro de chistes lleva el nombre de un actor cómico londinense que alcanzó enorme fama en su tiempo. Este hoy ya clásico contenía 247 chistes numerados, y fue objeto de innumerables reediciones; como para que “un Joe Miller” haya pasado a significar un chiste archisabido.

 Abarcó toda clase de humor, desde uno para nosotros sobre mal aliento  ("Habiéndosele preguntado a una dama qué opinaba del canto de un señor de muy mal aliento, ella contestó que las palabras eran buenas, pero el “aire” no tanto) hasta juegos de palabras obscenos con la palabra "cock" (pene) y con mujeres fáciles (Un hombre dijo de una muchacha que andaba demasiado por el Palacio de Tribunales que si ella tuviera tanta ley en la cabeza como la tenía en la cola, sería una de las abogadas mejor informadas de Inglaterra.)

N° 234 "La esposa de un profesor de Aritmética, matrimonio en búsqueda infructuosa de un hijo, al escuchar un elogio al matemático, comentó: “¡Lástima que no sepa multiplicar!” 

N°99: Habiéndole preguntado la edad a una dama, ella contestó que tenía 40 años. Viendo la mirada escéptica, preguntó  a un amigo que allí estaba si no era cierto. Contestó él: “Debe de serlo, pues hace como 10 años que lo viene afirmando.”

El material más osado no sobrevivió al puritanismo exacerbado de la Inglaterra victoriana. En el s. XIX, Thomas Bowdler censuró las partes poco delicadas de Shakespeare, como también ocurrió con los libros de chistes.

Los chistes sucios subsistieron en el lenguaje oral, pero debieron esperar mucho para recuperar su “esplendor.” Creador, dicen, de la frase hagamos el amor, no la guerra, Gershon Legman, en los 60s, obsequió al mundo su libro más conceptual, Rationale of the Dirty Joke, dedicado "A los manes de Poggio Bracciolini, amante de los libros, el humor popular y las mujeres." [Jim Holt publicó un excelente comentario en el New York Times.] El libro Oragenitalism, lo sacó con el seudónimo Roger-Maxe de la Glannège (anagrama de su nombre completo, George Alexander Legman). Lo subtituló "Esbozo Enciclopédico de la Técnica oral en la Excitación Genital, Parte I, Cunnilingus." (Legman diría más tarde que le faltó coraje para la Parte II, sobre felatio. Aunque lo tuvo para inventar el primer  consolador que vibraba.)

Llegamos a los tiempos en que los comediantes, como Pinti, Gasalla, Percivale, y tantos monologuistas, se ensañaron con el público por sus características, llegadas tarde o lo que fuera. O temas como ascendencia, religión, color, género, altura, peso, discapacidades, inclinación sexual. Un comediante, por ejemplo, se dirigió a una mujer de la platea así: Señora, ¿no me interrumpió usted hace diez años? Nunca olvido un vestido. Quiero decir, ¿quién le elige la ropa, Stevie Wonder? 

Como cuando un niño señaló al, en los 40 famoso W. C. Fields, y le dijo a la madre: Mamá, ¡qué nariz tan grande tiene ese hombre!° Y ella con toda calma contestó; Sí, ¿y no te gustaría tener una nariz así llena de monedas? Hoy ese humor sería considerado "cruel" – y políticamente incorrecto  Del mismo Fields  se cuenta que dijo: Por aquella belleza me entregué a la bebida… y nunca fui capaz de agradecérselo.

En USA se fundó en 1904 el Friar’s Club, un “club de las burlas”, o roasts, o reuniones de duras críticas (en yanqui), que  incluyen “asar” con crueles burlas al burlado de turno, que debe tomarlas con buen humor, merced a su buen carácter, con lo cual pasa a ser una distinción, casi. La lista de capos del humor “roasteados” es increíble. Por ejemplo, entre los últimos estuvieron: Bruce Willis,  Chevy Chase, Richard Pryor, Billy Crystal,  Whoopi Goldberg, Steven Segal, Danny Aiello, Hugh Hefner, Donald Trump y Don King, El último abad de estos frailes fue Jerry Lewis, el año pasado.

Hoy, existe una amplia variedad de humor: vulgar, obsceno, algunas veces sutil, muchas vemos stand up sexual, sarcástico,  escatológico que provoca risas embarazosas (excepto en la TV donde lamentablemente está permitida hasta la mayor degradación). Todo en procura de ignorar los viejos temas raciales, religiosos, étnicos, fisiognómicos, feministas y machistas, todos desaparecidos en aras de lo políticamente correcto.  Tenemos miedo de ofender… porque no hay sentido del humor y la gente se ofende fácil. Las únicas que en los EE.UU. están todavía en temporada de caza  son las “rubias tontas.” Una rubia consulta a un medico y le dice: “Doctor, me duele todo, donde me toco me duele: me toco la cabeza, me duele; me toco el cuello, me duele, y así. ¿Qué me pasa?” El médico la revisa y le contesta: “Señorita, lo que usted tiene es el dedo fracturado.” Como los gallegos entre nosotros, o los dentistas, pero no los judíos y ni hablar de los musulmanes. Seamos incorrectos con un excelente chiste judío:

Isaac toda la vida soñó con ganar la lotería. Nunca ganó nada. Continuamente pedía a Dios que le hiciera ganar. La última vez se abrieron los cielos y resonó la voz de Jehová: “Isaac, ¿por qué no me ayudás un poco? ¡Comprá un billete alguna vez!

CODA

Lawrence Sterne escribió: Cada vez que un hombre sonríe – pero mucho más cuando ríe – agrega algo a este  fragmento de vida. La risa brinda innumerables beneficios para la salud. Alivia el asma y la bronquitis, mejora la virilidad y la autoestima, reduce la depresión y la ansiedad y mejora el tono de los músculos faciales. Como decía Lord Byron, “es un remedio económico.” Piense qué sano se sentiría, a cualquier edad, estado de estrés o de enfermedad, si pudiera combinar algunas risas, con un buen chocolate y un vino de su gusto. ¡Comience hoy mismo! Consuma con moderación… no en la risa.

H. M.

YAPA

Felicidad es cuando ella dice: “si prometes portarte como un buen chico puedes quedarte a dormir en el sofá,” y al retirarse a su dormitorio deja la puerta abierta. /// Felicidad es cuando cumples 40 y aún tienes una erección cuando piensas en ella. /// Felicidad es el disfrute total y sin acotaciones de lo obvio. /// Felicidad es el olor de un libro nuevo. /// Felicidad es cuando descubres en el botiquín de ella que por suerte tiene diafragma /// Felicidad es cuando descubres una nueva manera de hacer dinero fácil mientras estás defecando.  John Francis Putnam

 

TRIPLE juego de palabras, que prefiero no traducir

1. Wits are treated just like common whores:

First they're enjoyed, and then kicked out of doors.

2. 'Tis not true reason I despise, but yours.

3. Man differs more from man, than man from beast.

    Sir John Wilmot

          
 

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