Espermatozoides de pulpa dental

 

Quienes gustan de propinar mordisquitos amorosos durante el juego previo, o fuera de él, ¿deberían cuidarse para no dejar embarazada a su compañera?

Quienes están en el 10-15% de bajo recuento de espermatozoides, o están medio paralíticos (los bichitos) o en el 1,4-2%  que no tienen ninguno, tienen una oportunidad, dicen del equipo de investigadores del Instituto Butantan de San Pablo, Brasil. Extrajeron pulpa dental de dientes primarios donantes, la cual es rica en células madre, las aislaron y las inyectaron en los testículos de ratones vivos. [N de la R. La noticia dice ratones machos (!) ¡cuesta creer tanta estupidez! ¿Hembras iban a ser, con testículos?] Se supone que podrían ser usados para fertilizar óvulos donados y trasplantados a una posible madre.  

El resultado fue que se diferenciaron exitosamente y generaron espermatozoides humanos viables. Los infértiles sería cuestión de que cambiaran un diente por un hijo. [Y que vigilaran después la criatura por si saliera demasiado afecta al queso].

Mientras, siga mordisqueando tranquilo, pero ¡cuidado con ratonearse! (The Sunday Times July 6, 2008)

Un escéptico, como siempre, Robin Lovell-Badge del National Institute for Medical Research en Londres, RU, señaló que los espermatozoides humanos toman semanas para desarrollarse, mientras que en el estudio del famoso Butantan habrían madurado en nueve días, se habrían visto instancias de fusión de las células humanas con las ratoniles y, agregó, dado que otras células madre espermáticas no maduraron en los testículos de ratones (machos, claro), sería improbable que tuvieran más suerte las de una pulpa dental. (NewScientist)

N de la R. Más publicaciones que días tiene el año han reconocido a la pulpa dental como fuente de células madre como útiles y con varias ventajas. La primera, que se obtienen en una etapa temprana con menor posibilidad de daño al material genético. La segunda, que la obtención requiere sólo esperar el momento de la caducidad natural del diente, sin necesidad de médicos, hospitales y gastos. El costo es mucho menor que en el caso de la médula ósea, p ej.

 

                                         H. M.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Diente de león (o pisencama)

 

Taraxacum dens-leonis

 

El nombre generico del pissenlit (pisencama) deriva del griego taraxis, una inflamación del ojo, pues el suero de esa planta, decían, calmaba las irritaciones oculares, y de akeomai =  curar. 

El nombre específico proviene del latín (dens leonis), del griego (leontodon), que hace referencia a la forma profundamente dentada de las hojas.

El nombre popular de pissenlit, hallado desde el s. XV hasta fines de la Edad Media, está ligado a las propiedades diuréticas de la planta. Este pis-en-cama es denominado también dent-de-lion en francés y casi lo mismo en otras lenguas: en inglés, dandelion; en italiano, dente di leone; en castellano, diente de león; en portugués, dente-de-leão, en galés, dant y llew, y en alemán Löwenzahn.

 

                                H. M.


 
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