Digresión

 

Es el efecto de romper el hilo del discurso y de hablar en él de cosas que no tengan conexión o íntimo enlace con aquello de que se está tratando. Del lat. digressĭo, -ōnis, separar, apartar, y gradior, dar un paso, caminar; es decir, caminar apartándose. Resulta ser apartarse del camino para desplazarse en otra dirección. Los anglófonos tienen varios vocablos afines, como digress, el verbo, digresor, el sujeto, y digresiva, la conducta misma, pero el español es más estrecho aquí.

En Universo Odontológico nos divierte apartarnos del camino y quitarnos el cuello duro, para vagar por los vastos campos de la cultura, del humor o de lo que se nos ocurra que nos puede complacer, a nosotros y al lector.

Talión: diente por diente

La ley del talión es un principio jurídico primitivo, por el cual se imponía un castigo idéntico al delito cometido. Como si por cada diente que en una obra social o prepaga se extrajera para colocar un implante, en vez de conservarlo, se le hiciera lo mismo al odontólogo que respetó más al dueño de la OS que a su juramento hipocrático (¿hipócrita?).

Como es el caso de una de las primeras aplicaciones conocidas de este principio, que se remonta al código de Hammurabi (unos 1800 años antes de Cristo). Una de las normas de este código establecía:

"si un arquitecto hizo una casa para otro, y no la hizo sólida, y si la casa que hizo se derrumbó y ha hecho morir al propietario de la casa, el arquitecto será muerto".

La idea se repite con este detalle: "Si ella (la casa) hizo morir el hijo del propietario de la casa, se matará al hijo del arquitecto." Seamos generosos y dejemos en paz a los hijos de los dentistas.

Entre las Leyes de Jehová, o normas, está registrada en Éxodo 21:23-25 y en el Levítico, Cap. 24, Vers. 20 ( Fractura por fractura, ojo por ojo, diente por diente, la misma clase de defecto que le cause al hombre, eso es lo que se le debe causar a él.)

El término talión es mucho más reciente que el principio jurídico mencionado: fue denominado por los romanos talio, talionis (ley del talión), palabra derivada de talis (tal, igual, semejante). Algunos usos: talionem imponere (pagar en la misma moneda); sine talione (sin que le hagan lo mismo, impunemente; id tale est (esto es así, esto es tal).


 
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