Las digresiones, indiscutiblemente, son el rayo de sol, la vida, el alma de la lectura.  Si las quitan de mi libro, por ejemplo, bien podrían llevarse también el libro con ellas—reinaría un frío invierno en cada página – […] incorporan la variedad, e impiden que el  apetito decaiga." Lawrence Sterne, (en su obra cumbre, plena de humorísticas digresiones)


 

Vocación: Sé que es una locura; pero es lo único que verdaderamente me gustaría ser

 

Podría ser otro libro del mes, pero tiene algo que decir a los más jóvenes desde la sola y significativa frase del título:

 

The catcher in the rye, por J. D. Salinger

Editorial Little, Brown and Company

O:

El cazador oculto  o   El guardián entre el centeno (Compañía General Fabril Editora,, Editorial Edhasa, 1961)

 

Al publicarse en 1951 (aunque Salinger ya lo había presentado en forma de serie durante los años 1945-1946), en los Estados Unidos, esta novela provocó numerosas controversias por su lenguaje provocador y por retratar sin tapujos la sexualidad y la ansiedad adolescentes. Hoy los expertos lo consideran uno de los libros más importantes del siglo XX.

Su protagonista, Holden Caulfield, se ha convertido en un icono de la rebeldía adolescente. Escrito en primera persona, El guardián entre el centeno relata las experiencias de Holden en la ciudad de Nueva York, después de serle notificado que va a ser expulsado de su escuela preparatoria.

Para algunos, el título del libro en inglés remite a la letra de un poema, sobre un catcher (el atrapador del béisbol) que en la poesía evita que “los niños caigan en el precipicio”. [Poema sobre el cual volveremos en la página para la odontóloga.]

I'm standing on the edge of some crazy cliff. What I have to do, I have to catch everybody if they start to go over the cliff — I mean if they're running and they don't look where they're going I have to come out from somewhere and catch them. That's all I'd do all day...       (...) me imagino a muchos niños pequeños jugando en un gran campo de centeno y todo. Miles de niños y nadie allí para cuidarlos, nadie grande, eso es, excepto yo. Y yo estoy al borde de un profundo precipicio. Mi misión es agarrar a todo niño que vaya a caer en el precipicio. Quiero decir, si algún niño echa a correr y no mira por dónde va, tengo que hacerme presente y agarrarlo. Eso es lo que haría todo el día. Sería el encargado de agarrar a los niños en el centeno. Sé que es una locura; pero es lo único que verdaderamente me gustaría ser. Reconozco que es una locura. ~J.D. Salinger, The Catcher in the Rye, Cap 22, dicho por Holden Caulfield

 El guardián entre el centeno es estrictamente literal, pero esa literalidad no beneficia el sentido, más bien lo oscurece. El guardián es el jugador que en el béisbol corre para atrapar la pelota; si ese jugador se encuentra, de manera figurada, en un campo casi idéntico a un trigal, estará evidentemente oculto y fuera del alcance del bateador. En suma, «cazaría» la pelota desde una guarida y se comportaría como un cazador oculto. Ésa es la idea que inspiró el título de Salinger, sólo que en inglés, y en los Estados Unidos, bastaba con la literalidad para establecer la metáfora.

“De todas maneras, Salinger desautorizó cualquier otra traducción al castellano, con lo que el primer título, que fue la única versión en español durante décadas, nunca más pudo usarse.”( Rodolfo Rabanal, 2001):

 

Las razones principales por las que este libro fue criticado eran principalmente su lenguaje ofensivo y sus referencias a las drogas, el alcohol y la prostitución. Los críticos ven a Holden como un instigador de masas. Por otra parte, John Hinckley Jr, (que intentó asesinar a Ronald Reagan en 1981) declaró que estaba obsesionado con el libro. Mark David Chapman al matar a John Lennon leyó este libro, hasta que llegó la policía y lo arrestó. En su declaración a la policía tres horas después, Chapman dijo, "Estoy seguro que la mayor parte de mí es Holden Caufield, el personaje principal del libro. El resto de mí debe ser el Diablo."

Treinta años después de su publicación en 1951, The catcher… era tanto el libro más prohibido, como el segundo más estudiado como lectura obligatoria en los institutos estadounidenses. En la década de 1990 fue el nº 13 en la lista de libros más leídos en su país según la Asociación de Bibliotecas Estadounidenses y en el año 2005 se mantuvo entre los diez primeros.

A todos los tarados les molesta que los llames tarados [no se refiere a enfermos]~J.D. Salinger, The Catcher in the Rye, Cap 6

 

http://www.youtube.com/watch?v=oOqwSFmDFZ0

 

Protocolo

 

La palabra del título es bastante usada en nuestros artículos y actividades profesionales, pero ¿sabe usted qué quiere decir?

 

En la antigua Grecia, un libro estaba compuesto por hojas de papiro pegadas unas con otras para formar un rollo. La primera hoja de ese largo rollo, en la que constaban, como hoy, los datos fundamentales del libro, se llamaba en griego protokollon, palabra formada por proto- 'primero', 'inicial' y kollon, forma verbal de kollema 'pegado uno con otro', derivado de kolla 'cola'. O sea que, inicialmente, protokollon significó 'la hoja pegada en primer lugar' y así pasó al latín protocollum

 

En español, 'protocolo' aparece desde 1611 con el sentido de 'actas de una conferencia', 'normas de ceremonial' o 'pasos a dar en orden riguroso para obtener un fin determinado'. Este último sentido, que también existe en el inglés protocol, fue adoptado en lo nuestro, para el orden en que se debe realizar algún tipo de tratamiento.

Y está claro qué significa cuando queremos ir al grano (o a los bifes) y decimos “no nos andemos con protocolos.”

 

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