Las digresiones, indiscutiblemente, son el rayo de sol, la vida, el alma de la lectura.  Si las quitan de mi libro, por ejemplo, bien podrían llevarse también el libro con ellas—reinaría un frío invierno en cada página – […] incorporan la variedad, e impiden que el  apetito decaiga." Lawrence Sterne, (en su obra cumbre, plena de humorísticas digresiones)


          

   

Las caries abiertas de América Latina

 

Los dentistas no estamos lejos del arte, como lo demuestran los miles de colegas que encuentran en él su solaz. Acá nomás, del otro lado del charco, entre nuestros hermanos cisplatinos y odontológicos hay un colega,  el Dr. Joaquín Doldán, que además de ser nada menos que odontólogo, es escritor, es humorista, es irónico. Y su ironía le valió el rechazo de los cuadrados – que también los hay en la otra orilla y en la otra Asociación. En estas digresiones optamos incluir la prueba, un relato con “moraleja” que merece ser leído porque ve más allá en la literatura, es literatura comprometida.

 “El nativo recorría el patio de la reservación de un lado a otro. El dolor taladraba su mandíbula. No dejaba de pensar en el demonio que se había metido por su boca y ahora le daba ese castigo. El brujo había muerto días antes, él era de los últimos de la tribu. Estaba comenzando a pensar que los hombres blancos que habían construido casas en su territorio no eran mensajeros de los dioses, sino verdugos de ellos. Rezaba de pie, ya que acostado el mal espíritu hacia latir sus dientes. No entendía como en tan poco tiempo las armas, que en otro momento había usado para curtir cueros, se le habían carcomido, cuando hasta sus padres y hermanos mayores habían muerto con toda esa muralla blanca integra; muy gastados, pero enteros. Salvo algún accidente que otro, sus dentaduras se habían mantenido como un fiel instrumento más.”

“Relacionaba su maldición con los visitantes; nunca hubiera imaginado que el compartir vasijas, el comer constantemente ese elalimento extremadamente dulce, y tantos otros contactos de su tierra con los conquistadores trajera (entre otras cosas) eso que uno a uno lo enfermaba, como a sus dientes.

“El vecino de barba lo observaba hace rato; se había dado cuenta de lo que pasaba; a él mismo le había ocurrido, el señor lo había castigado como ahora al indio. Era un dolor difícil de olvidar; estaba en la cárcel y fue su compañero de celda quien encontró un hilo grueso que ató a su diente y tironeó con fuerza.

“Aunque ni el sacerdote de la reservación había afirmado que esos tipos de piel oscura eran seres humanos, a él le causaban lástima.

“Se acercó. Intentó explicarle: lo calmó; consiguió un hilo y eligió una pieza para arrancar.

“El extranjero se fue a dormir complacido. El indio quedo sentado rezando, con la boca llena de sangre y el dolor latiendo en otra parte de la cavidad.

“Una vez más quienes creían saberlo todo se acercaban a quienes nada sabían, y se iba a dormir con una de las peores condenas del hombre: la ignorancia.

“Dos culturas que se encuentran pueden significar un avance para el conjunto de la humanidad si van de la mano de la comunicación; pero si van de la mano de intereses económicos y si intentan arrancar propiedades, que muchas veces ya están colonizadas por una sutil invasión, lo único que logran es una herida que sangra mas allá del paso del tiempo.

“La mayoría de los americanos somos hijos o nietos de europeos; lo único que podemos hacer es rescatar la memoria, para que mientras dure el planeta esas historias no se repitan. Aunque, si nos fijamos bien, encendemos la radio o el televisor y vemos que tenemos un montón de microbios que hace tiempo están trabajando, descalcificando nuestra cultura.” [casi textual]

Nota ilustrativa. Para pintar algo este hombre 3-D, incluimos palabras de otro colega uruguayo, Wilson Javier Cardozo: Esta selección [de artículos] recoge una producción dispar y discontinua, resultado -en su mayor parte- de circunstancias en las que el autor se vio involucrado y sobre las que no evitó pronunciarse. …deja traslucir la perspicacia y el humor mordaz a que nos habitúan los textos doldanianos. El Dr. Arruti decía Joaquín piensa que es odontólogo y que tiene por hobby la literatura; pero yo afirmo que es al revés. Y esto, sin desmedro de su capacidad y dedicación en lo meramente profesional.

Estos artículos son parte de una agitadísima e intensa actividad político-gremial. La misma que lo condujo a un enfrentamiento radical con las posiciones que sustentaba el entonces Presidente de la Asociación Odontológica Uruguaya.      Una mirada rápida nos muestra la inteligente estrategia de sus artículos, dual e integradora. Doldán se halla interesado en alertar a sus compañeros de estudios sobre el "mal del profesionalismo", se encuentra preocupado en concientizarlos de la validez de la solidaridad. Por su parte, el Doldán de Prismas, revista de la A.O.U., desnuda el elitismo, el doble discurso, la pérdida de contactos con la realidad social a que siempre se expone una cúpula de poder, ... no olvidar que uno de los orígenes de estas cúpulas es la desidia de los demás, recuerda. […]A sus futuros colegas, al final de otro artículo, casi en voz baja -como en secreto- les confía Nunca creí que los cambios dependieran o no de la presencia de gente joven, sino de gente renovadora y constructiva (que no tiene nada que ver con la edad).

     Denuncia cómo se reduce groseramente la funcionalidad de la lengua no para servir a una imagen de "profesional de la salud" sino para encubrir la manifiesta incapacidad que, en general, padecen los odontólogos de comprender el mundo, de interpretarlo y verbalizarlo desde un punto de vista que no sea el del campo específico de su profesión. Palabras de un personaje suyo (real o ficticio): ...abrí la mente, ...si querés hacer ciencia, aprendé a escuchar, ...no digas a nada que no sin razonar, ...todo es posible porque se sabe poco, ...porque se cierran los ojos y nos olvidamos que atendemos individuos, no máquinas

 [clip_image002.jpg] Doldán

NOTA: Las Venas Abiertas de América Latina (1971), del escritor uruguayo Eduardo Galeano es una obra, donde el autor analiza la historia de América Latina de modo global, desde la Colonización europea de América hasta la Latinoamérica contemporánea, con crónicas y narraciones de la constante sangría de los recursos naturales de la región por parte de los Estados imperialistas, el Reino Unido y los Estados Unidos principalmente, desde el siglo XIX en adelante. (Wikipedia)


                                             
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