Las digresiones, indiscutiblemente, son el rayo de sol, la vida, el alma de la lectura.  Si las quitan de mi libro, por ejemplo, bien podrían llevarse también el libro con ellas—reinaría un frío invierno en cada página – […] incorporan la variedad, e impiden que el  apetito decaiga." Lawrence Sterne, (en su obra cumbre, plena de humorísticas digresiones)


 

  

Odontología, sexismo, género

Con un trasfondo de actualidad

Y: Apéndice para curiosos

 

Como primera digresión, y espero que haya luego muchas más, anotemos que nuestra tan femenina “alma” es neutra en inglés y una muchacha es neutra en alemán. Además de esta cuestionable neutralidad de la Mädchen, dicen que la “boca” es masculina. Lo que probaría que el género utilizado en el lenguaje escrito no tiene nada que ver con el sexo del nombrado.

¡¿Se imaginan el lenguaje oral con el jueguito de la frase del editorial (el/la dentista toma su (de él)/(de ella) pieza de mano)?!  ¿Habrá algún/a anglófono/a que diga en voz alta esa frase?

Todos y todas deben saber (si no son energúmenos tan retrógrados que prefieren la tradición del torno a pedal antes que la turbina) que los idiomas cambian con el uso de los cultos (algunos deben de quedar) y que las excepciones son tan válidas como la regla (con perdón de las feministas) y que se puede hablar de la “presidenta” de un tribunal o de un país, o de una “jueza,” sin lastimar ningún oído (pese al DRAE).

Cosa que no ocurre con las atrocidades “políticamente correctas” en que incurren los norteamericanos cuando en la Asociación Dental  reniegan del tradicional chairman (presidente, u hombre de la silla o cátedra) para acuñar un horrendo chairperson y llaman así al ser humano que lo preside.

Otra digresión entre las digresiones puede servir para una ingeniosa definición de lo “estupidamente correcto.” En un concurso para definir lo “políticamente correcto”, el ganador definió: es el criterio alentado por una minoría alucinante e ilógica, que fue rápidamente adoptado por los medios masivos, y que consiste en la suposición de que se puede recoger un sorete por el lado limpio.

Tiempo ha, un jefe de trabajos prácticos me sugirió que no dijera al paciente “escupa”, sino “salive” (¿más políticamente correcto?). Me quedó la costumbre, pero me pregunto si no serán humos de “gente bien.”

El sexismo lingüístico odontológico y general parte de un doble error: por una parte, se pensó que en el sexismo lingüístico actuaban sólo dos componentes, el hablante y la lengua como sistema; por ello se dio por supuesto que el origen del sexismo radicaba sólo en esos dos; por otra, se identificó el género gramatical femenino con el sexo mujer, y sobre ese base errónea se elevaron edificios de ladrillos (¿o cabezas?) huecos para el uso “no sexista” de la lengua dentaria.

Formas (innecesarias) de evitar el lenguaje sexista

·         Nombres colectivos (profesorado, en vez de los profesores)

·         Perífrasis (la persona interesada, en vez de el interesado)

·         Construcciones metonímicas (la juventud, en vez de los jóvenes)

·         Desdoblamientos (Señores y señoras, niños y niñas)

·         Uso de barras (Sr/a)

·         Omisión de determinantes o empleo de determinantes sin marca de género (cada contribuyente en lugar de los contribuyentes).

·         Uso de formas personales genéricas o formas no personales de los verbos ("es preciso atender más" por "es preciso que el alumno atienda más").

Apéndice extenso para sólo muy curiosos

 El español, una lengua no sexista (Extractado y algo modificado de: Álvaro García Meseguer)

Hay esencialmente dos formas de sexismo lingüístico; está el sexismo léxico que utiliza ciertas palabras que pueden identificarse aisladamente (tratamientos de cortesía, pares incorrectos, duales aparentes, olvido de la mujer, nombres y apellidos, vacíos léxicos, vocablos ocupados, tacos e insultos, chistes y refranes, palabras androcéntricas, la voz hombre y, finalmente, cargos, oficios y profesiones).

Y está el sexismo sintáctico, más importante y significativo que el léxico; se da cuando la discriminación se debe a la forma de construir la frase y no al empleo de una cierta palabra aislada, y es un fenómeno en el que se cae de forma inadvertida, en sus dos formas: la óptica de varón y el salto semántico

Óptica de varón:

Gente que sólo busca su pan, su hembra, su fiesta en paz (se identifica gente con un varones).

Salto semántico: Los dentistas prefieren la turbina al micromotor. También prefieren las mujeres rubias a las morenas (de una frase a otra, la voz dentistas salta semánticamente de personas a varones).

La importancia del contexto en la forma de captar cualquier mensaje verbal o escrito es sustancial.

Desde muy temprana edad, los hablantes tenemos archivado en nuestro interior una gramática y un diccionario, gracias a lo cual podemos comunicarnos. Es una PC con gramática y diccionario, con un número de significados diferentes que si se tratara de una máquina no humana sería uncapaz de encontrarlos en los mensajes

Pero, en cuanto el cerebro capta el primer significado aceptable, se produce un bloqueo y la máquina humana – como la PC -- deja de buscar otros significados posibles. Este fenómeno es causa de muchos errores, en particular en el terreno del sexismo lingüístico.

Un largo titular periodístico ocupa dos líneas. La primera dice: Treinta y seis jóvenes competirán esta noche

Con esta información parcial la PC cerebral ya encontró un significado y se aferró a él; pero se frustra en la segunda línea: por el título de Miss Argentina en la Tevé.

El subconsciente del oyente es sexista. Porque obsérvese que jóvenes ampara por igual a mujeres y a varones. Un subconsciente no sexista habría mantenido desde el principio abierta la doble posibilidad.

Los elementos en acción son tres: el hablante, la lengua como sistema y el oyente

El sexismo del oyente se da en cualquiera de los dos casos siguientes:

 

a) cuando el oyente interpreta con sesgo sexista una expresión no sexista (caso al que corresponde el ejemplo que acabo de exponer, en el cual hay sexismo del oyente y no del hablante); y

 

b) cuando el oyente no detecta el sexismo del hablante (caso en el que se dan simultáneamente ambos sexismos, del hablante y del oyente).

Consideremos qué imágenes evocan en nosotros las siguientes frases:

 

Su colega de la clínica dental engañó a todos

 

Se necesita dentista inteligente

 

Interpol detuvo a cinco dentistas

 

Si alguna de estas frases nos ha parecido que se refería únicamente a varones, hemos incurrido en sexismo del oyente.

Consideremos ahora las siguientes frases:

 

Los bebés se movían inquietos en sus cunas

 

Las huelgas de dentistas causan mucho daño a los habitantes

 

Es un tigre para extraer terceros.

 

A ese pobre le tocaron todos pacientes marimachos

 

Cualquier oyente hispanohablante entiende que las dos primeras frases amparan a ambos sexos, que la tercera puede referirse a un varón o a una mujer indistintamente y que la cuarta alude a un varón primero y a unas mujeres después. Y sin embargo, todas las palabras de esas frases tienen el mismo género, son masculinas. Queda claro, por tanto, que la afirmación “el género masculino oculta a la mujer es un simplismo.” Donde reside la cuestión no es en la lengua en sí, sino en el contexto del oyente.

¿La siguiente frase es correcta o es siempre incorrecta?

Todas eran varones

Quien confunde el género no imagina contextos en los que la frase encaje. Obsérvese:

Aquella noche nacieron cinco criaturas en la clínica. Todas eran varones.

En español la concordancia se establece por género y no por sexo.

 

Se puede clasificar (siempre según el género) las palabras del mundo animado en dos grupos, el segundo con tres subgrupos.

Grupo 1: Palabras de forma doble (amigo-amiga; hermano-hermana; pintor-pintora), con género masculino y género femenino. La voz femenina designa siempre mujer y la voz masculina puede designar, según el contexto, varón o persona (sexo no marcado), tanto en singular como en plural.

 

Grupo 2: Palabras de forma única (sin pareja, como mesa (no existe meso), montaña (no existe montaño), lápiz, papel). La mayor parte de las palabras de forma única pertenecen al mundo inanimado y sólo una pequeña parte (como bebé, víctima, persona) pertenece al mundo animado.

 

Grupo 2.1: de género masculino. Ejemplos: semental, cura, comandante, ejército. Las palabras que designan a un colectivo (ejército, comité, etc) evidentemente no marcan sexo.

En cuanto a las que designan a individuos, el sexo del referente de estas palabras puede ser cualquiera, ya que se dan las tres posibilidades: semental designa varón; marimacho designa mujer; personaje, bebé,  designa persona (no sexo). Esa mujer es un personaje

 

Grupo 2.2: todas las palabras son de género femenino. Ejemplos: odalisca, ninfa, institutriz, tropa.

 Las que designan a un colectivo (clase, comisión, etc) evidentemente no marcan sexo.

designan a individuos, el sexo del referente de estas palabras puede ser cualquiera, ya que se dan las tres posibilidades: institutriz, ninfómana, amazona designan mujeres; marica, mariposa, santidad designan varones; persona, víctima, criatura designan persona (sexo no marcado).

 

Grupo 2.3: de género común. Ejemplos: testigo, joven, inteligente, dentista, admiten ambos artículos, es decir, pueden funcionar con género masculino o con género femenino.

 

Las palabras no suelen tener un significado en sí mismas, sino en un contexto, en el discurso o en la vida.

El odontólogo que no deja a la codicia en casa acaba siendo fagocitado por ella

La palabra odontólogo no tiene marca de sexo, alude a cualquiera, mujer o varón.

Lo mismo en esta frase de Hölderlin:

El hombre es un Dios cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona

Cualquier mente lingüísticamente sana capta la palabra hombre como incluyente. Pero supongamos que junto a Hölderlin hubiese una ardiente y poco reflexiva feminista; podría haber añadido:

 

¡Y la mujer también, señor Hölderlin! ¡No sea Vd machista!

Es evidente que, en casos así, la falta que se denuncia no es tal, sino que está originada por el propio acusador y su mente sexista.

 

                                         HM

 

ES cierto!!!!!! Todo lo que HM dijo es cierto!!!!!

(¡ojo! No olvidar, todo esto ha sido dicho o escrito por hombres)

Les dejo a continuación un interesantísimo “ejercicio” mental que no quiero dejar pasar la oportunidad para presentárselo, es realmente intrigante y lo pueden realizar luego con quienes uds. conozcan, vean luego los resultados.

                                          EB

 

El pensamiento lateral

Por Adrián Paenza

 

A uno le presentan un problema que no contiene la información suficiente

para poder descubrir la solución. Para avanzar, se requiere de un diálogo

entre quien lo plantea y quien lo quiere resolver. En consecuencia, una

parte importante del proceso es hacer preguntas. Las tres respuestas

posibles son: sí, no o irrelevante.

Cuando una línea de preguntas se agota, se necesita avanzar desde otro

lugar, desde una dirección completamente distinta. Y aquí es cuando el

pensamiento lateral hace su presentación. Para algunas personas, es

frustrante que un problema "admita" o "tolere" la construcción de

diferentes respuestas que "superen" el acertijo. Sin embargo, los expertos

dicen que un buen problema de pensamiento lateral es aquel cuya respuesta es

la que tiene más sentido, la más apta y la más satisfactoria.

Es más: cuando uno finalmente accede a la respuesta, lo que se pregunta es:

"¡¿cómo no se me ocurrió?!".

Quiero plantear ahora un ejemplo muy interesante. No sé si es el mejor que

conozco, pero sí el que generó y genera muchísimas controversias.

Aquí va: recuerde que no hay trampas, no hay cosas escondidas, todo está a

la vista. Algo más: si no conoce el ejemplo, permítame una sugerencia. Trate

de pensarlo solo porque vale la pena, en particular, porque demuestra que lo

que usted cree sobre usted mismo a lo mejor no es tan cierto. O, en todo

caso, es incompleto.

____________ _________ _____

 

Antonio, padre de Roberto, un niño de 8 años, sale manejando desde su casa

en la Capital Federal y se dirige rumbo a Mar del Plata. Roberto, va con él.

En el camino se produce un terrible accidente. Un camión, que venía de

frente, se sale de su sector de la autopista y embiste de frente al auto de

Antonio.

El impacto mata instantáneamente a Antonio, pero Roberto sigue con vida. Una

ambulancia de la municipalidad de Dolores llega casi de inmediato, advertida

por quienes fueron ocasionales testigos, y el niño es trasladado al

hospital.

No bien llega, los médicos de guardia comienzan a tratar al nene con mucha

dedicación pero, luego de charlar entre ellos y estabilizarle las

condiciones vitales, deciden que no pueden resolver el problema de Roberto.

Necesitan consultar. Además, advierten el riesgo de trasladar al niño y, por

eso, deciden dejarlo internado allí, en Dolores.

Luego de las consultas pertinentes, se comunican con el Hospital de Niños de

la Capital Federal y finalmente conversan con una eminencia en el tema a

quien ponen en autos de lo ocurrido. Como todos concuerdan que lo mejor es

dejarlo a Roberto en Dolores, la eminencia decide viajar directamente desde

Buenos Aires hacia allá. Y lo hace.

Los médicos del lugar le presentan el caso y esperan ansiosos su opinión.

Finalmente, uno de ellos es el primero en hablar: "¿Está usted en

condiciones de tratar al nene?", pregunta con un hilo de voz. Y obtiene la

siguiente respuesta: "¡Cómo no lo voy a tratar si es mi hijo!".

Bien, hasta aquí, la historia. Está en usted el tratar de pensar una manera

de que tenga sentido. Como no compartimos la habitación, o donde sea que

usted esté, le insisto en que no hay trampas, no hay nada oculto.

Y antes de que lea la solución, quiero agregar algunos datos:

a) Antonio no es el padrastro.

b) Antonio no es cura.

 

Ahora sí, lo dejo a usted y su imaginación. Eso sí, le sugiero que lea otra

vez la descripción del problema y, créame, es muy, muy sencillo.

 

----( SIGUE ABAJO )----

 

 

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Solución

Lo notable de este problema es lo sencillo de la respuesta. Peor aún: no

bien la lea, si es que usted no pudo resolverlo, se va a dar la cabeza

contra la pared pensando, ¿cómo puede ser posible que no se me hubiera

ocurrido?

La solución o, mejor dicho, una potencial solución, es que la eminencia de

la que se habla, sea la madre.

Este punto es clave en toda la discusión del problema. Como se advierte (si

quiere vuelva y relea todo), nunca se hace mención al sexo de la eminencia.

En ninguna parte. Pero nosotros tenemos tan internalizado que las eminencias

tienen que ser hombres que no podemos pensarla mujer.
Y esto va mucho más allá de que puestos ante la disyuntiva explícita de
decidir si una eminencia puede o no puede ser una mujer, creo que ninguno de
nosotros dudaría en aceptar la posibilidad tanto en una mujer como en un
hombre. Sin embargo, en este caso, falla. No siempre se obtiene esa
respuesta. Más aún: hay muchas mujeres que no pueden resolver el problema y
cuando conocen la solución se sienten atrapadas por la misma conducta
machista que condenan.
En fin, creo que es un ejercicio muy interesante para testear nuestras
propias complicaciones y laberintos internos.


       
                                      
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