Las digresiones, indiscutiblemente, son el rayo de sol, la vida, el alma de la lectura.  Si las quitan de mi libro, por ejemplo, bien podrían llevarse también el libro con ellas—reinaría un frío invierno en cada página – […] incorporan la variedad, e impiden que el  apetito decaiga." Lawrence Sterne, (en su obra cumbre, plena de humorísticas digresiones)


 

 Dientes surrealistas

 

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…el suelo estaba cubierto del modo más extraño. Sobre una vasta extensión se esparcían, aquí y allá, dientes humanos, ofreciendo una gran variedad de formas y colores. Algunos, de una esplendente  blancura, contrastaban con incisivos de fumadores que exhibían la gama entera de pardos y marrones. En el raro muestrario figuraban todos los amarillos, desde los más pálidos tonos pajizos hasta los peores matices leonados. Algunos dientes azules, ora pálidos, ora oscuros, aportaban su contingente a esa rica policromía, completada por infinidad de dientes negros y los rojos pálidos o chillones de muchas raíces sanguinolentas.

Los contornos y proporciones eran increíblemente diversos: molares inmensos y monstruosos caninos al lado de dientes de leche casi imperceptibles. Aquí y allá destellaban innumerables reflejos metálicos, provenientes de empastes y orificaciones.

En el lugar… los dientes, estrechamente agrupados, componían, por la sola alternancia de colores, un verdadero cuadro todavía inconcluso.

…El amarillo y el pardo eran los colores dominantes en aquel singular mosaico dental. Los otros tonos, más escasos, despedían notas vivas y sugerentes. [… ] un ingenioso amontonamiento de orificaciones; una compleja amalgama de dientes azules componía unas calzas lapislázuli, que se hundía en unas anchas botas de dientes negros; las suelas, muy visibles, consistían en un agregado de dientes de color avellana, entre los cuales infinidad de empastes semejaban clavos regularmente espaciados.

http://www.bl.uk/onlinegallery/features/images/extract1.jpgdentro del cuadro, había dientes, aquí y allá, diseminados de la forma más incoherente y sin ningún resultado pictórico. En torno al límite ficticio señalado a la redonda por los dientes más distantes de la región central, se extendía una zona vacía

… un diente de fumador ennegrecido por el tabaco. Canterel […] franqueó el límite … Nosotros fuimos tras sus pasos, atentos para no desplazar los dientes esparcidos, cuyo aparente desorden era sin duda alguna el laborioso resultado de estudios muy profundos.

(Fragmento de Locus solus, de Raymond Roussel)

Para informarse sobre esta curiosa novela y su técnica, vea LIBRO DEL MES.

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