Las digresiones, indiscutiblemente, son el rayo de sol, la vida, el alma de la lectura.  Si las quitan de mi libro, por ejemplo, bien podrían llevarse también el libro con ellas—reinaría un frío invierno en cada página – […] incorporan la variedad, e impiden que el  apetito decaiga." Lawrence Sterne, (en su obra cumbre, plena de humorísticas digresiones)


Libertad y pobreza no pueden, no deben  coexistir

Resumido de Berna González Harbour

http://1.bp.blogspot.com/_5gpHXC3Jh4A/TS8Xqfh2OGI/AAAAAAAAAVY/oHH8hRHVxQc/s320/berni-juanitodormido.jpg Tzvetan Todorov expresa verdades de a puño en este resumen de una entrevista. TT se atrevió en su momento a hacer un inventario de valores, una lista de los buenos deseos que Europa ha intentado exportar al mundo con igual brío que los coches, las hortalizas o la tecnología de alta velocidad.

Todo ello estaba más o menos escrito en nuestras cartas de derechos, en nuestras constituciones: la libertad individual, la racionalidad, el laicismo. La justicia.

Parecía obvio. Hoy, sin embargo, Tzvetan Todorov (Sofía, 1939) ve los valores distanciarse: “Cuando decimos valor, no quiere decir que todos lo respeten, es más un ideal que una realidad, un horizonte al que nos dirigimos”… “Pero en este momento, esos valores están amenazados”.

http://ep01.epimg.net/cultura/imagenes/2014/12/14/actualidad/1418573544_527562_1418582543_noticia_normal.jpg El filósofo búlgaro nacionalizado francés, premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2008

Para TT, una de las voces más influyentes en nivel mundial, todo se desvaneció con la caída del muro de Berlín y, a partir de ahí, en una ruptura del equilibrio entre el individuo y la comunidad.

La democracia liberal ha dejado que la economía no dependa de ningún poder, que se rija solo por las leyes de mercado, sin restricción a la acción de los individuos y por ello la comunidad sufre.

La economía se ha hecho independiente e insumisa a todo poder político, y la libertad que adquieren los más poderosos se ha convertido en falta de libertad para los menos poderosos.

El bien común ya no está defendido, ni protegido, ni exigido al nivel mínimo indispensable para la comunidad. Y el zorro libre en el gallinero quita libertad a las gallinas.

Paradójicamente, la comunidad de individuos es más débil que el puñado de los más poderosos, que pueden más. La población se empobrece y la desigualdad se ha disparado.

Y los individuos pobres no son libres.

Cuando no puedes encontrar medios para tratar tu enfermedad [como curar o reparar tus dientes], cuando no puedes vivir en la casa que tenías porque ya no la puedes pagar, ya no eres libre. La libertad no la puedes ejercer si no tienes poder y entonces se convierte solo en una palabra escrita en un papel.

La idea de igualdad sigue presente en la base de nuestras legislaciones, pero no siempre es respetada. Véase lo que acaban de aprobar los legisladores de Estados Unidos: han multiplicado por diez el dinero que pueden gastar en campaña. Quienes no tengan dinero no gozarán de la libertad suplementaria de gastar de los que lo tienen. Ese peligro de excesiva libertad de unos pocos es el que impide la igualdad de todos.[A la Presidencia de la AAO le han asignado un viático de $ 15000 – que muchos odontólogos estarían muy contentos de ganarlos para vivir. Desigualdad para todos.]

Cuando el bien común no se respeta, siempre nos queda protestar: la resistencia es fundamental en democracia. Es necesario que el poder político no capitule ante la potencia de esos buitres que se saltan el contrato social a su favor. La idea de resistencia me parece fundamental en la vida democrática. Eso requiere ser suficientemente vigilante, valiente y activo.

La Unión Europea viene de una tradición de equilibrio entre la defensa del bien común y la libertad individual. Si la Unión Europea resucita su tradición con órganos más eficaces y activos, podremos afrontar la evasión fiscal, los paraísos fiscales y también decisiones clave como el suministro de energía.

Países del miedo.- Los estragos del miedo han sido inmensos, lo acabamos de ver en el informe del Senado de Estados Unidos sobre las torturas de la CIA o en el caso Snowden, que muestra cómo Estados Unidos pincha el teléfono de Angela Merkel como si ella pudiera formar parte de las amenazas. Todo ello hace una quimera las libertades individuales.

Todorov analizó todo esto en ensayos muy vigentes como El nuevo desorden mundial (2003), El miedo a los bárbaros (2008) o Los enemigos íntimos de la democracia (2012).

El diploma y la epanadiplosis

Diploma, cómo te quiero diploma. Ésta es una epanadiplosis berreta, ni siquiera una atrofia (por lo de osis), casi una hipertrofia de amor por la odontología.

La epanadiplosis consiste en repetir, al final de una oración, la misma palabra con la que había comenzado, a fin de obtener un efecto expresivo, una figura retórica. Ejemplos de la literatura hispanoamericana:

Verde que te quiero verde Federico García Lorca

Última amarra, cruje en ti mi ansiedad última. Pablo Neruda

Silencio de la noche, doloroso silencio Rubén Darío

Esta palabra proviene del griego y tenía otro significado anterior, de 'duplicación, reiteración', proveniente del verbo 'doblar, plegar, y  del adjetivo 'doble'.

Mal te perdonarán a ti las horas; / las horas que limando están los días, / los días que royendo están los años. Luis de Góngora y Argote

 Odontológicamente hablando,  diplous – doblado en dos está en diploma. Hoy es un acta de carácter formal y solemne, emanada de una institución responsable y suele llevar signos de validación e identificación.

Durante el Bajo Imperio romano, se usó para designar documentos personales e intransferibles, surgidos del emperador o del senado, cartas de ciudadanía romana, que certificaban misiones, permisos, licencias, salvoconductos. El soporte material era variado, e iban plegados; de ahí, su nombre.

En la Edad Media se hizo sinónimo de salvoconducto, ciertas franquicias para los viajeros; y en el Renacimiento resucitó como documento solemne, plegado en dos o no.

                                                                  VOLVER