Las digresiones, indiscutiblemente, son el rayo de sol, la vida, el alma de la lectura.  Si las quitan de mi libro, por ejemplo, bien podrían llevarse también el libro con ellas—reinaría un frío invierno en cada página – […] incorporan la variedad, e impiden que el  apetito decaiga." Lawrence Sterne, (en su obra cumbre, plena de humorísticas digresiones)


 

Este poema de Théophile Gautier muestra la dulzura y sentimiento del francés, aquí canta el dolor del pescador que perdió a su amada y debe continuar su trabajo en emar. Esta canción con música de Hpector Berlioz es deliciosa.  Y el español del poema siguiente de Antonio Machado nada tiene que envidiar.

Si se preguntan qué hacen estos poemas acá, les recuerdo que éstas son digresiones en medio de una charla entre dentistas sobre odontología y bueyes perdidos.

 

Sobre las lagunas

Lamento. Canción del pescador

                                                Theóphile Gautier

 

Mi bella amiga ha muerto, / la lloraré para siempre; /

van con ella a la tumba / mi alma y mis amores. /

Al cielo, sin esperarme, / ha retornado; /

el ángel que se la llevó / no quiso llevarme.

¡Que es amarga mi suerte! / ¡Ah, sin amor andar el mar!

Esa blanca criatura / recostada en el ataúd;

¡Cómo en la naturaleza / todo parece estar de luto!

La paloma abandonada / llora y sueña por la ausencia;

mi alma llora y siente / que está desmembrada.

¡Que es amarga mi suerte! / ¡Ah, sin amor andar el mar!

Sobre mí la noche inmensa / se extiende cual mortaja,

Yo canto mi idilio /  que sólo escucha el cielo. /

¡Ah, qué bella era, /  y cuánto yo la amaba!

Nunca amaré mujer / tanto como a ella

¡Que es amarga mi suerte! / ¡Ah, sin amor andar el mar!

 

Sur les lagunes

Ma belle amie est morte, / Je pleurerai toujours; /

Sous la tombe elle emporte / Mon âme et mes amours. /

Dans le ciel, sans m'attendre, / Elle s'en retourna; /

L'ange qui l'emmena / Ne voulut pas me prendre. /

Que mon sort es amer! /

Ah! sans amour s'en aller sur la mer!

La blanche créature 7 Est couchée au cercueil; /

Comme dans la nature / Tout me paraît en deuil! /

La colombe oubliée / Pleure et songe à l'absent; /

Mon âme pleure et sent / Qu'elle est dépareillée. /

Que mon sort est amer! /

Ah! sans amour s'en aller sur la mer! /

Sur moi la nuit immense / S'étend comme un linceul, /

Je chante ma romance / Que le ciel entend seul. /

Ah! comme elle était belle, /  Et comme je l'aimais! /

Je n'aimerai jamais / Une femme autant qu'elle /

Que mon sort est amer!

Ah! sans amour s'en aller sur la mer

!

 

 

¡Qué rico es el idioma español y qué dulce! Quizá estos versos de un gran poeta ayuden a despertar el deseo de disfrutar las riquezas de nuestra lengua, hoy empobrecida

 

 

En abril, las aguas mil

                       Antonio Machado

 

      Son de abril las aguas mil.

Sopla el viento achubascado,

y entre nublado y nublado

hay trozos de cielo añil.

      Agua y sol. El iris brilla.

En una nube lejana,

zigzaguea

una centella amarilla.

      La lluvia da en la ventana

Y en el cristal repiquetea.

      A través de la neblina

que forma la lluvia fina,

se divisa un prado verde,

y un encinar se esfumina,

y una sierra gris se pierde.

      Los hilos del aguacero

sesgan las nacientes frondas,

y agitan las turbias ondas

en el remanso del Duero.

      Lloviendo está en los habares

y en las pardas sementeras;

hay sol en los encinares,

charcos por las carreteras.

      Lluvia y sol. Ya se oscurece

el campo, ya se ilumina;

allí un cerro desparece,

allá surge una colina.

      Ya son claros, ya sombríos

los dispersos caseríos,

los lejanos torreones.

      Hacia la sierra plomiza

van rodando en pelotones

nubes de guata y ceniza.

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